MARINELLYS TREMMAMUNNO
ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL
Los Teques. "El sábado nos dieron cuatro días
para desalojar esto y si no lo hacemos nos dijeron que iban
a tumbar el galpón así estemos aquí metidos.
Yo estoy aquí desde hace 17 días porque no tengo donde
vivir, estoy desde diciembre en la calle y sin trabajo".
"Alexandra Marciani de IviMiranda nos dijo que nosotros éramos
invasores y que la ley no nos apoyaba, entonces los únicos
que tienen derecho a una vivienda son los damnificados. Nosotros
también somos venezolanos", expresó con lágrimas
en los ojos Lisbeth Rojas, una de las nueve mujeres que aún
permanecen refugiada con sus hijos, en el único galpón
que queda en pie de los cuatro que existían hasta el
sábado en El Paso.
En lugar de conciliar y tratar de atender las súplicas
de las 20 familias que permanecían en tales galpones,
el Instituto de Vivienda de Miranda (Ivi-Miranda) fue mandar
a demoler las estructuras y amedrentar, según los ocupantes,
para que desalojaran el sitio.
"Nos tienen secuestrados, funcionarios de Polimiranda
no nos dejan salir ni que venga nadie, y nos tienen amenazados
con que nos van a quitar a los niños. Dicen que están
actuando por orden del gobernador y del alcalde, por eso
pedimos ayuda del presidente", manifestó una de las
refugiadas, Nisley Benedetto.
Explicó que el sábado empezaron a demoler
los galpones y se presentaron en el lugar la Fiscal
11 Nélida Viloria, la Consejera de Protección
Adriana Guedez, la Consejera de los Derechos del Niño
Petra Rojas, y Alexandra Marciani, coordinadora para
los Altos Mirandinos de Ivi-Miranda. Ahora sólo
quedan 9 familias con 19 niños, pues "el sábado
se fueron algunas personas porque tienen miedo. Nosotros
estamos luchando por una vivienda digna, eso es lo único
que queremos. Y no estamos locos, porque el gobierno
prometió vivienda para todos los venezolanos",
dijo Benedetto.
Los refugiados solicitaron la intervención de
la presidenta del Fondo Unico Social de Miranda Lina
Ron, y del Presidente de la República Hugo Chávez.
"Nos quieren sacar a la fuerza pero no tenemos dónde
vivir. Queremos buscar una solución pero hablando,
no con maltratos ni a los golpes. Estamos dispuestos
a desalojar para irnos a un refugio", puntualizó
Victor Delgado, otro de los refugiados.