Los Angeles, EEUU. El boicot "Un Día sin Inmigrantes",
convocado para mañana por grupos hispanos en Estados Unidos
para presionar por una reforma migratoria que legalice a los
12 millones de indocumentados en ese territorio, busca que todos
los inmigrantes paralicen sus actividades y marchen en todo
el país.
"Tenemos que hacer sentir nuestra presencia con nuestra ausencia",
concluyeron los portavoces de los grupos hispanos más
influyentes en EEUU al ultimar los detalles del denominado
"Gran Boicot de 2006", informó AFP.
Aunque el 1 de mayo es un día laboral en EEUU, que
celebra al trabajador en septiembre, mañana podría
vivirse, como en la mayoría del mundo, con un ambiente
de feriado y marchas convocadas por los gremios sindicales
y grupos defensores de los derechos de los inmigrantes.
Una inmensa red de organizaciones que representan a la
primera minoría, 41 millones de hispanos, pidió
unión entre todas las comunidades inmigrantes para
que ese día no asistan a sus trabajos, escuelas y
dejen de comprar para hacer sentir el peso de los extranjeros
en la actividad económica.
"Nuestro mensaje es inequívoco, no hay que ir
al trabajo, no hay que ir a las escuelas, salgamos a
marchar", dijo Nativo López, presidente de la Asociación
Mexicana (MAPA), mientras la coalición "We are
America", que incluye a la Iglesia Católica, prefiere
las marchas después de trabajar.
La división de la forma de protesta se evidencia
tanto en las grandes empresas, asociaciones de restaurantes,
gremios sindicales y grupos comunitarios.
El presidente estadounidense, George W. Bush, rechazó
el boicot y llamó a los inmigrantes a aprender
inglés para cantar el Himno norteamericano
en su versión original, dado que la circulación
de una versión en español causó una
gran cobertura mediática.
Un grupo de abogados en Los Angeles ofrecieron
sus servicios a quienes hayan podido salir perjudicados
por apoyar el paro.