Pekín. Una marabunta de destructivas hormigas
blancas amenaza la supervivencia de los edificios históricos
de la célebre ciudad de Xian, hogar de los guerreros de
terracota, según un estudio publicado por la prensa estatal.
Pese a las medidas para luchar contra el insecto, su voracidad
ha causado tan sólo en la última década 1,85
millones de pérdidas anuales, explicó Gao Lianggang,
director del Instituto para Prevención y Control de las
Hormigas Blancas de Xian.
Añadió que 17 de las 24 principales edificaciones
históricas han sido dañadas por el insecto, entre
ellas la Pagoda Dayan ("del cisne salvaje"), construida
hace 1.400 años, o el Templo Chenhuangmiao, con 600
años de antigüedad, reseñó la agencia
Efe.
Según el estudio, el área urbana donde se encontraron
termitas en activo se expandió de 10% en el año
2002 al 15% en la actualidad, lo que provoca preocupación
y la aplicación de medidas de emergencia.
"El gobierno local y las empresas, así como los
residentes, deberían prestar más atención
al problema, y se deberían aportar más fondos,
trabajadores, tecnologías y servicios para luchar
contra las termitas", apuntó por su parte Gu Quancheng,
experto del Departamento de Construcción Provincial.
Capital de 13 dinastías de la historia china,
Xian cuenta con un gran número de construcciones
antiguas de madera, lo que la ha convertido en un
"apetitoso bocado" para las termitas.
Su expansión se ha visto, además, facilitada
por un clima cada vez más cálido y húmedo,
explicaron los expertos.
Urbe con historia
Xian alberga uno de los tesoros arqueológicos
más grandes de la humanidad. Ubicada
a 1.200 kilómetros al oeste de Shanghai,
la ciudad está rodeada de una impresionante
muralla que en su interior contiene una impresionante
joya descubierta por unos campesinos en los
años ochenta: la tumba del primer gran
emperador de China, Qin Shi Huang, que, para
viajar debidamente custodiado al Más
All, mandó a construir miles de guerreros
de terracota, acompañados de caballos,
carros y armas de tamaño natural.
En total, los guerreros descubiertos entonces
y reconstruidos para su preservación
como patrimonio suman unos tres mil, aunque
se cree que existen muchos más, ya
que apenas se ha explorado un tercio de
la megalítica tumba del emperador.
Las esculturas de Xian fueron declarados
Patrimonio de la Humanidad por la Unesco,
y ello ha provocado un mayor atractivo
turístico para esta zona de China
donde se comen brochetas de alacranes
y gusanos en caramelos, según la
agencia de noticias Efe.