Los retos que el futuro reserva
Ir hacia adelante, no hay más. Solidificar las conquistas y abolir los lastres que aún existen
Alfredo Yánez
 
Desde su aparición en el mundo la mujer se ha enfrentado a desafíos que siempre, sin espacio para las dudas, ha resuelto con astucia, decisión, temperamento y firmeza. La historia marca una revolución constante en el mundo femenino, que ha debido conquistar un espacio, a veces esquivo para sus aspiraciones, pero que luego de una evolución necesaria en aspectos sociales, religiosos, políticos y económicos, la ubica en el lugar indicado, donde la ambición natural apunta hacia la competitividad, entendida no como la manera de querer ser hombre con otras características físicas, como algún vetusto caminante del siglo XIX pudiera pensar hoy, sino de ser una mujer, con todas sus letras, en el momento justo y cumpliendo una diversidad de roles, que en sí mismos establecen un reto cada día.

La mujer está ganada para vencer obstáculos. En la historia aparecen como heroínas muchas mujeres que se negaron a doblegarse ante la adversidad, y con esa vivencia sirvieron de abono para el surgimiento de una especie de gran valía que cada mañana aborda la vida como un desafío.

La mujer de hoy está en libre competencia con el hombre, pero ya no como una lucha de géneros; eso quedó en desuso y ya no hay nada qué probar. La mujer tiene tanta o más capacidad que los hombres en los ámbitos intelectuales, y reducir sus capacidades a una batalla entre sexos es menospreciar el talento nacido para la complementariedad y no para la guerra.

En la cúspide

En septiembre de 2005 el equipo de la Fundación  Venezuela 8.000 partió al Himalaya para mantener su desarrollo como montañistas; en el grupo estaba Patricia Taconni, quien al hacer cumbre en el Cho Oyu,  la sexta elevación más alta del planeta con sus 8.201 metros, se convirtió en la primera venezolana que logra esa altura.

Patricia, como muchas mujeres nacidas en esta tierra, es profesional, licenciada en Física, montañista y maratonista, y su hazaña es una demostración de que cuando se trata de vencer retos, las mujeres, valientes y arriesgadas, en cualquier circunstancia de la vida, van tan alto como se lo propongan.

 

“El reto no implica desdibujar la esencia femenina, pero tampoco supeditar todo a la frivolidad con la que los negados al desarrollo femenino estigmatizaban la belleza y los deseos de poseerla”.

Esta claro que ese mundo intelectual, de ambiciones y de esfuerzo sostenido por la paridad entre los sexos en los campos laborales es una opción de vida, que algunas mujeres adoptan como línea de meta en su estado puro. Otras lo combinan con lo históricamente aprendido en cuanto a roles domésticos, y otras sencillamente lo conocen, lo entienden, lo aprueban, pero no lo practican.

La mujer de hoy es así. Decidida y con fuerza moral para ejercer su libertad intelectual, bien en los más altos cargos gerenciales, en un laboratorio de investigaciones científicas -fácticas o sociales- o en el hogar, como la más dedicada y abnegada ama de casa.
Saber abordar ese abanico de opciones es el reto de la mujer de hoy. Su condición ligada a la procreación de manera extraordinariamente activa la lleva, en la mayoría de los casos, a aceptar los roles de madre protectora  y educadora a la par de sus otras facetas. Sin embargo, lejos de entender esa posición como algo endosado a disgusto, la mujer de hoy afronta la maternidad como un reto adicional del cual no desea desprenderse. La responsabilidad de estar cerca de los hijos y participar de manera directa en la formación de un ser humano, sin dejar de lado a la figura paterna, pero demarcando su actividad concreta para que al final el producto terminado lleve intrínseco la marca de fábrica, brinda a la mujer una armadura especial que le hace comprender el fenómeno de la vida y sus implicaciones de una manera singular, ciertamente, en porcentajes elevados, mejor que los hombres.

La mujer, sin embargo, lo que ha hecho es ir siempre hacia adelante, añadiendo mayores posibilidades a su entorno. Así cambió sus modos de vestir, así salió a la calle a trabajar, así conquisto el legítimo derecho a escoger, así se hizo libre. El reto para ella está siempre latente, y la visión estética luce, por qué no iba a ser así, irremediablemente ligada a su condición; pero no es esa relación un elemento que la desarme en su incesante lucha; de hecho el esteticismo con el cual ha ganado notoriedad comienza a ser copiado por tendencias masculinas que entienden que el verse bien es un arma indestructible, que a las mujeres les ha dado resultado.

El reto no implica desdibujar la esencia femenina, pero tampoco supeditar todo a la frivolidad con la que los negados al desarrollo femenino estigmatizaban la belleza y los deseos de poseerla.

¿No es, entonces, un reto diario ser íntegra, competente, capaz, metódica, decidida, creativa, luchadora, tenaz, auténtica, y además de eso ser madre, esposa y siempre bella? La complejidad de roles y el correcto desempeño en ellos es el principal escollo por el que pasa la mujer en este momento. Quizá la evolución la lleve a convencerse de que la perfección en ese estilo de vida compuesto sea imposible, pero por convicción y naturaleza no dejará de intentarlo.

Es una aspiración continua de desarrollo la que mueve, en sentido general, a la mujer de estos tiempos. Incluso aquellas que parecieran ir varios pasos atrás son movidas por esa vorágine que no permite el distanciamiento, al menos en los términos más generalizados de igualdad. A la mujer, por ejemplo, mayoría en el mundo, si de cuantificación se trata, le cuesta entender por qué se celebra el 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer, como quien dedica, en atención a los débiles, una escuálida mirada, pero al mismo tiempo entiende que el proceso histórico requiere de fases que le enseñen al hombre -entendido aquí en su sentido más general- que ha habido evolución y que no siempre -aunque la lucha ha sido constante- las condiciones de igualdad han prevalecido, y de hecho, pese a  las líneas previas, aún hoy existen mujeres que no han abordado el tren del desarrollo, y en consecuencia otro reto que enfrenta la mujer es ampliar ese mundo puesto al descubierto en buena dimensión, pero no por todas las conquistadoras posibles.


PLANETA FEMENINO | CON CORONA Y FALDA

En el trono
En las monarquías europeas mandan las mujeres, así lo demuestra la cifras de damas con cetro y corona. Inglaterra, Holanda y Dinamarca son reinos donde Isabel, Margarita y Beatriz ejercen su dominio. El decanato corresponde precisamente a  Isabel. Las otras dos, Beatriz y Margarita, ya cumplieron sus bodas de plata y continuán dando muestras de poder y carácter  El futuro también se revela femenino pues  para mediados del siglo XXI también llevarían corona Leonor de España, Alessia de Holanda, Ingrid de Dinamarca y  Elizabeth de Bélgica.


Vencedora
Isabel I de  Inglaterra se convirtió en una de las mujeres más poderosas de la tierra al vencer a la Armada Invencible y significó la derrota para Felipe II rey de España. Entonces comienza una nueva época

Christine Vollmer
Llegar a donde quiera

Presidenta de varias organizaciones dedicadas a la familia, particularmente de la Organización Mundial para la Familia, cargo que ejerció desde 1984 hasta 1994. También fue miembro de la delegación de la Santa Sede ante Naciones Unidas (2002-2005) y coautora de una serie de libros para niños titulados Aprendiendo a querer.

¿Cómo ve el ascenso de la mujer a puestos de poder?
Yo veo clarísimamente que la mujer llega adonde quiere llegar.

¿Hay diferencias en la forma de gerenciar masculina y la femenina?
Es evidente que la mujer tiene talentos y formas de pensar que le dan ciertas ventajas sobre el hombre, igual como el hombre tiene ciertas ventajas sobre la mujer. Esto es producto de lo que conocemos ahora, las diferencias en estructura y química del cerebro entre mujer y hombre. 

¿Cómo siente que es el trato de sus colegas masculinos?
Yo en lo particular no me puedo quejar, usualmente.

¿Qué la impulsó a un campo tradicionalmente masculino?
Yo me lancé por ver un campo importante y urgente y que nadie parecía dispuesto a tomar en serio. No pensé que era un campo masculino.

Un consejo.
Mi consejo sería no buscar posiciones, sino hacer algo que realmente te interesa y que tienes las características para hacer bien.

¿Tiene tiempo para las labores del hogar?
Para mí, mi familia es mi primera prioridad, pero como hay muchas horas en el día, generalmente se puede atender a todo.

¿Alguna heroína?
Florence Nightingale y Elizabeth Fry, quienes revolucionaron, una, la medicina, y la otra, las cárceles, a mediados de los años 1800. Luego mi propia hermana mayor, quien fue electa cinco veces alcalde de su ciudad... Nunca hemos visto los terrenos como predios exclusivos, sino de la persona que los sabe conquistar.

¿Arrepentimientos?
Hubiera querido haberlo conocido (el sistema de negociación de Harvard) desde el principio de mi vida profesional.

¿Alguna vez quiso darse por vencida?
No, más bien me sorprendo continuamente de las nuevas oportunidades que se me presentan.

Debilidades de mujer.

Me encanta Pilates, porque siento que mi cuerpo se hace más mío y más como debo ser yo.

¿Envidia a los hombres?
Tal vez el aguante físico, la fuerza misma, sería estupendo tenerla.

¿Somos superiores a ellos?
Lo que más gozo de los seres humanos es lo diferente que es cada uno, dentro y entre los géneros.

 

 
  |
Perspectivas
 
FORO: ¿Qué atributo debe tener la mujer ideal?
Envíe su comentario a mujer_perspectivas@eluniversal.com
  INFOGRAFIA ANIMADA
ver infografía
  FOTOREPORTAJE
ver fotoreportaje