ESPACIO PUBLICITARIO
CARACAS, lunes 24 de abril, 2006 | Actualizado hace
 
|
compartir
|
Los retos que el futuro reserva

Ir hacia adelante, no hay más. Solidificar las conquistas y abolir los lastres que aún existen

“El reto no implica desdibujar la esencia femenina, pero tampoco supeditar todo a la frivolidad con la que los negados al desarrollo femenino estigmatizaban la belleza y los deseos de poseerla”.
  NUEVOMEDIA
lunes 24 de abril de 2006  07:35 PM

Alfredo Yánez

Desde su aparición en el mundo la mujer se ha enfrentado a desafíos que siempre, sin espacio para las dudas, ha resuelto con astucia, decisión, temperamento y firmeza. La historia marca una revolución constante en el mundo femenino, que ha debido conquistar un espacio, a veces esquivo para sus aspiraciones, pero que luego de una evolución necesaria en aspectos sociales, religiosos, políticos y económicos, la ubica en el lugar indicado, donde la ambición natural apunta hacia la competitividad, entendida no como la manera de querer ser hombre con otras características físicas, como algún vetusto caminante del siglo XIX pudiera pensar hoy, sino de ser una mujer, con todas sus letras, en el momento justo y cumpliendo una diversidad de roles, que en sí mismos establecen un reto cada día.

La mujer está ganada para vencer obstáculos. En la historia aparecen como heroínas muchas mujeres que se negaron a doblegarse ante la adversidad, y con esa vivencia sirvieron de abono para el surgimiento de una especie de gran valía que cada mañana aborda la vida como un desafío.

La mujer de hoy está en libre competencia con el hombre, pero ya no como una lucha de géneros; eso quedó en desuso y ya no hay nada qué probar. La mujer tiene tanta o más capacidad que los hombres en los ámbitos intelectuales, y reducir sus capacidades a una batalla entre sexos es menospreciar el talento nacido para la complementariedad y no para la guerra.

Esta claro que ese mundo intelectual, de ambiciones y de esfuerzo sostenido por la paridad entre los sexos en los campos laborales es una opción de vida, que algunas mujeres adoptan como línea de meta en su estado puro. Otras lo combinan con lo históricamente aprendido en cuanto a roles domésticos, y otras sencillamente lo conocen, lo entienden, lo aprueban, pero no lo practican.

La mujer de hoy es así. Decidida y con fuerza moral para ejercer su libertad intelectual, bien en los más altos cargos gerenciales, en un laboratorio de investigaciones científicas -fácticas o sociales- o en el hogar, como la más dedicada y abnegada ama de casa.
Saber abordar ese abanico de opciones es el reto de la mujer de hoy. Su condición ligada a la procreación de manera extraordinariamente activa la lleva, en la mayoría de los casos, a aceptar los roles de madre protectora  y educadora a la par de sus otras facetas. Sin embargo, lejos de entender esa posición como algo endosado a disgusto, la mujer de hoy afronta la maternidad como un reto adicional del cual no desea desprenderse. La responsabilidad de estar cerca de los hijos y participar de manera directa en la formación de un ser humano, sin dejar de lado a la figura paterna, pero demarcando su actividad concreta para que al final el producto terminado lleve intrínseco la marca de fábrica, brinda a la mujer una armadura especial que le hace comprender el fenómeno de la vida y sus implicaciones de una manera singular, ciertamente, en porcentajes elevados, mejor que los hombres.

La mujer, sin embargo, lo que ha hecho es ir siempre hacia adelante, añadiendo mayores posibilidades a su entorno. Así cambió sus modos de vestir, así salió a la calle a trabajar, así conquisto el legítimo derecho a escoger, así se hizo libre. El reto para ella está siempre latente, y la visión estética luce, por qué no iba a ser así, irremediablemente ligada a su condición; pero no es esa relación un elemento que la desarme en su incesante lucha; de hecho el esteticismo con el cual ha ganado notoriedad comienza a ser copiado por tendencias masculinas que entienden que el verse bien es un arma indestructible, que a las mujeres les ha dado resultado.

El reto no implica desdibujar la esencia femenina, pero tampoco supeditar todo a la frivolidad con la que los negados al desarrollo femenino estigmatizaban la belleza y los deseos de poseerla.

¿No es, entonces, un reto diario ser íntegra, competente, capaz, metódica, decidida, creativa, luchadora, tenaz, auténtica, y además de eso ser madre, esposa y siempre bella? La complejidad de roles y el correcto desempeño en ellos es el principal escollo por el que pasa la mujer en este momento. Quizá la evolución la lleve a convencerse de que la perfección en ese estilo de vida compuesto sea imposible, pero por convicción y naturaleza no dejará de intentarlo.

Es una aspiración continua de desarrollo la que mueve, en sentido general, a la mujer de estos tiempos. Incluso aquellas que parecieran ir varios pasos atrás son movidas por esa vorágine que no permite el distanciamiento, al menos en los términos más generalizados de igualdad. A la mujer, por ejemplo, mayoría en el mundo, si de cuantificación se trata, le cuesta entender por qué se celebra el 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer, como quien dedica, en atención a los débiles, una escuálida mirada, pero al mismo tiempo entiende que el proceso histórico requiere de fases que le enseñen al hombre -entendido aquí en su sentido más general- que ha habido evolución y que no siempre -aunque la lucha ha sido constante- las condiciones de igualdad han prevalecido, y de hecho, pese a  las líneas previas, aún hoy existen mujeres que no han abordado el tren del desarrollo, y en consecuencia otro reto que enfrenta la mujer es ampliar ese mundo puesto al descubierto en buena dimensión, pero no por todas las conquistadoras posibles.

|
compartir
|
¡Participa!

Envíanos tus comentarios
Para escribir tus comentarios en las notas, necesitas ser usuario registrado
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
correo (obligatorio)
clave (obligatorio)
Ingresar
El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro. Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
ESPACIO PUBLICITARIO
Síguenos desde:
clasificados.eluniversal.com Estampas
Alianzas
clasificados.eluniversal.com Estampas