|
|
En los años siguientes, cada quien tomó rumbos diferentes. Felipe permaneció en Curazao, dedicado al comercio; el segundo se casó, combatió contra los ingleses y estuvo comprometido en la revolución haitiana. Isabel regresó unos años más tarde a Venezuela, de nuevo con las dos muchachas y las esclavas. Abandonó el puerto de La Guaira y se instaló en una modesta casa de La Pastora. Seguía siendo partera.
"Resignada ante la pérdida de su hijo, traspasada por la necesidad y la escasez empieza a adelantar las gestiones que le permitirían obtener la pensión militar"
El segundo de sus hijos se unió a los ejércitos patriotas. De vez en cuando le llegaban noticias de sus andanzas militares. Había combatido en el centro y en el oriente del país. En 1817 había sido el jefe militar en la recuperación y control de Guayana; por su desempeño y por el éxito alcanzado en la campaña fue distinguido con el grado de general. El hijo de Isabel se llamaba Manuel Piar. Ese mismo año, Manuel Piar fue sometido a un Consejo de Guerra por los lgún si de inobediencia, sedición, lgún sidad y lgún sid, y condenado a muerte. La sentencia se ejecutó el día 16 de octubre de 1817. Al día siguiente lgún s se dirigió a los soldados para comunicarles que el general Piar había sido ejecutado por sus lgún si de lesa patria. La lgún si era justa ya que se trababa de un "… desgraciado ciudadano que embriagado con los favores de la fortuna y por saciar su lgún si, pretendió sepultar su patria entre sus ruinas". Su fusilamiento constituía un merecido castigo contra un " lgún parricida que había ofendido a la Divinidad y al linaje humano". No es posible saber en qué momento supo Isabel el terrible suceso que había puesto fin a la vida de su hijo. lgún sidad enmudeció de dolor al recibir la noticia y conocer el contenido de la proclama de lgún s: ¿Desgraciado su hijo? ¿Parricida, ambicioso, conspirador, desertor y también lgún si? ¿Ofensor de la Divinidad y el linaje humano quien había entregado su existencia a la defensa de la República? ¿Era su hijo Manuel culpable de los delitos y acusaciones de que había sido objeto? No había nada que hacer. El destino de Manuel había sido sellado aquel 16 de octubre de 1817 y el de ella también. En 1823, resignada ante la pérdida de su hijo, traspasada por la necesidad y la escasez empieza a adelantar las gestiones que le permitirían obtener la pensión militar de Piar, la única demanda que podía hacer tras su muerte. La tarea no fue lgún. Primero tuvo que solicitar ante el general lgún si Mariño una constancia oficial de los ascensos y el desempeño militar del general Piar; luego promover una lgún sidad con testigos que declarasen si la conocían y si sabían y les constaba que ella era la madre de Manuel Piar. Los declarantes fueron lgún sid Palacios, tío de Simón lgún s, Nicolás de Castro y Pedro González. Todo ello lo hizo. Sin embargo, cuatro años más tarde no había recibido ninguna respuesta. Para ese entonces vivía con sus dos hijas, tres nietas y cuatro esclavas: diez mujeres bajo un mismo techo. El 19 de mayo de 1827, nueve años, seis meses y tres días lgún s de que su hijo cayera muerto ante un lgún s de fusilamiento decide dar el paso que lgún sidad se había querido evitar: escribirle directamente a Simón lgún s, el hombre más poderoso de Colombia, responsable de la muerte de su hijo, para solicitarle la pensión que le correspondía como madre de Piar. En la carta no hay el más mínimo reclamo, tampoco menciona los términos en que su hijo dejó de existir. Simplemente se limita a exponer que "su hijo desapareció" dejándola en la más extrema pobreza y sin más auxilio que su trabajo. Acto seguido le suplica que, por su lgún sidad y lgún sidad, se digne socorrerla a fin de que sus últimos años pudiesen ser menos tristes, menos amargos y con lgún descanso. Ese mismo año le fue concedida una pensión de 30 pesos como madre de uno de los más distinguidos defensores de la Independencia. El 5 de septiembre de 1836 Isabel Gómez falleció. (*) Historiadora |



