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Adriana y Flor tienen rango fuera de serie. Pero la actividad deportiva criolla también se ha rendido a los pies de otras figuras que han puesto toda su pasión y coraje en las disciplinas que escogieron para triunfar. Así Cristina Egui acompañó a Isava en las canchas de tenis para luego dar paso a otras generaciones de emprendedoras. En los sesenta, una de las grandes consentidas fue la nadadora Anneliese Rockembach, quien con sus récords y estupendo porte acaparó titulares de la prensa. También se hicieron sentir Luisa Alvarado, Sheila Leiva y Yubirí González, en baloncesto; Carmen Teresa "Kanko" Brea, María Lourdes Peche y Mery Tenorio, en voleibol; Belkys Leal y Josefina Navarro y Ursulla Selle, en esgrima. Este privilegiado grupo forma parte del exclusivo Salón de la Fama del Deporte Venezolano, que sólo acoge en su seno a 18 mujeres entre 136 hombres exaltados. Tiempo después tomaron el testigo Gisela Vidal y Marisela Díaz, en atletismo; las hermanas María Victoria y Ana María Carrasco, en esquí acuático; Marlin Noriega y Nuria Alasia, en tenis; María "la China" Hung, en natación y Natasha Hernández, en judo. Actualmente María Alejandra Vento-Kabchi está presente en los mejores torneos del tenis mundial y Milka Duno cautiva con sus habilidades al volante en los trazados internacionales. En el plano de la dirigencia, Elida de Alvarez vio escrito su nombre con letras doradas cuando se convirtió en la única mujer jefe de misión en los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996, en los que participaron 198 naciones.
“En los primeros Juegos Olímpicos modernos realizados en Atenas en 1896 no hubo competidoras. Cuatro años más tarde, en París, once mujeres animaron el eventos”.
Pero en este país no hay quien detenga el impulso de esas campeonas que han destrozado tabúes y que han dicho presente en un mundo en el que los hombres aseguran tener la última palabra. Así que con absoluta certeza surgirán muchas mujeres fuertes como Adriana y audaces como Milka y la Bandera Nacional ondeará gracias a ellas. La actividad tendrá crecimiento y desarrollo sobre todo por ese contingente de heroínas anónimas que día a día llenan los espacios deportivos de liceos, colegios, clubes, asociaciones y federaciones con el fin de vivir apegadas a los principios del ideal olímpico que promueve virtudes como el esfuerzo, el tesón y la constancia. Valores de la mujer venezolana. |



