Aún no se ha encontrado una “píldora milagrosa” para las mujeres
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Pablo Blanco
Desde finales de los noventa, la población masculina
festeja el arribo de la llamada "pastilla milagrosa", el Viagra.
El asunto, con ensayos y errores, dio paso a nuevos
lanzamientos de productos similares que han permitido a los
varones mejorar la calidad de su vida sexual. ¿Qué
ha pasado con las mujeres en estas lides? Algunas aplaudieron
la "fiesta" del sexo opuesto, otras se quedaron esperando
por un producto equivalente que las reconfortara en su intimidad.
Hasta ahora, en este sentido los resultados que han arrojado
las investigaciones no han sido contundentes. La espera, quizás,
ha sido un poco larga. No obstante, el año pasado se
comenzó a hablar del parche de testosterona, un medicamento
que, dada su acción en la mujer, ha comenzado a ser llamado
el "Viagra femenino".
El apodo no necesariamente alude a similitudes con la codiciada
píldora azul: sus efectos, por ejemplo, no pueden ser
medidos en períodos de tiempo, quedan descartadas, por
tanto, promesas estilo: "actúa en tan sólo 30 minutos".
El tema es distinto y complejo. Tanto como lo es la sexualidad
de la mujer comparada con la del hombre. Los médicos
psiquiatras y sexólogos Rubén Hernández y Rómulo
Aponte lo explican mejor.
Recuperando la respuesta sexual
La presentación mundial del parche de testosterona fue
llevada a cabo en el Congreso de la Sociedad Internacional
para el Estudio de la Salud Sexual de la Mujer, un evento
que tuvo lugar en Las Vegas a finales de 2005 y que se repitió
recientemente en Lisboa. En estos momentos, este producto
se encuentra en la fase III, lo que clínicamente significa
que está siendo probado por científicos en seres
humanos (la fase uno conlleva pruebas con animales, la fase
II es un estudio de los controles médicos iniciales y
la fase IV supone el estudio del producto después de
su lanzamiento al mercado).
La función del parche de testoterona es la de
contrarrestar la pérdida del deseo sexual femenino, que,
cabe decir, conforma el primer paso fundamental para el inicio
de la respuesta sexual humana. En las mujeres, el buen funcionamiento
de este proceso orgánico es el que permite la consolidación
del orgasmo.
Ahora bien, ¿por qué un parche de testosterona?
Erradamente se cree que esta hormona es exclusivamente masculina.
En efecto, en el hombre su acción regula la formación
de los espermatozoides, entre otras funciones. No obstante,
también es producida por la mujer y en ella tiene la
función de estimulante del deseo sexual.
Cuando este último sufre un descenso significativo,
suele asociársele, generalmente, con la llegada de la
menopausia, etapa en la que disminuye la secreción de
testosterona en las damas. Pero es pertinente señalar
que el parche no está dirigido únicamente a mujeres
que estén en plena menopausia, sino a todas aquellas
que sean sexualmente activas. "El gran secreto de su efectividad
radicará en la dosis recomendada por el médico,
según cada caso. No es un producto que trabaje 'solo'.
Su aplicación debe ser acompañada por una terapia
psiquiátrica en pareja. Cosas tan sencillas como el preámbulo
que suscite el hombre para seducir a su mujer son factores
fundamentales en este proceso", destaca Hernández, al
tiempo que menciona que las otras presentaciones de este medicamento
serán en spray, lociones y cremas. Su esperado lanzamiento
se estima para mediados de este año.
¿Por qué ellas pierden el deseo?
Hernández, basado en estudios recientes, sostiene que
80% de las venezolanas no alcanzan el orgasmo de una manera
consistentemente frecuente (esto significa que de cada diez
relaciones sexuales no tengan, por lo menos, ocho orgasmos).
Aponte resalta elementos que tienen una incidencia directa
sobre este hecho: la condición de salud de la mujer,
la calidad de su relación de pareja (en términos
del intercambio de amor, apoyo y solidaridad), el contexto
laboral, la educación y el nivel socioeconómico.
Igualmente son causa de la pérdida del deseo sexual
femenino los siguientes factores:
Miedo a perder el control. Algunas mujeres creen que si se
entregan a sus deseos sexuales perderán el control de
tal forma que se convertirían en personas inmorales.
Lo aconsejable es que se den el permiso para disfrutar de
su sexualidad en pareja.
Depresión. Los sentimientos de tristeza y la baja autoestima
inhiben notoriamente el deseo sexual femenino. Lo más
indicado, en este caso, es tratar estos asuntos con ayuda
profesional.
Rechazo hacia la pareja. Una persona que no cuide su apariencia
puede influir negativamente en el desarrollo del deseo sexual
que pueda inspirar en los demás. En estos casos se recomienda
suprimir la crítica y fomentar el cambio en forma constructiva.
Falta de comunicación. Lamentablemente es común
que las parejas no conversen sobre sus deseos sexuales abiertamente.
Armese de tacto (y de valor) y atrévase a hacer algunas
sugerencias.
Estilo de vida. Si trabaja en exceso, no espere tener un
deseo sexual elevado.
Entre otros eventos relacionados con el tema se llevará
a cabo en la capital el XII Congreso Venezolano de Sexología,
del 1 al 5 de julio en el Hotel Hilton Caracas. Para mayores
datos sobre participación y conferencias puede visitar
www.rubenhernandez.com
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