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Eva de Sekler, jefa de servicio del departamento de medicina
interna del hospital de Los Magallanes y profesora asociada
de la UCV, precisa el punto: "La mujer consulta mucho más
al médico. Ellas empiezan con el ginecólogo, luego
con el pediatra para los hijos y son las que se encargan de
llevar a sus padres a consulta. Eso hace que tengan menos
temor a los médicos que los hombres. El hombre, en líneas
generales, no va al médico sino que la pareja o las circunstancias
lo empujan a hacerlo. Y muchas veces cuando consulta lo que
tiene es más grave porque no hizo prevención. Por
eso parece que los hombres se enferman más, pero no es
así. Lo que sí es verdad es que se enferman de cosas
más serias por falta de prevención". Y entre esas cosas serias está nada menos que el corazón: "Alrededor de los 40 años en los hombres aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas y cerebrovasculares", explica la doctora Sekler. Y como esa es una muerte súbita y dramática, se asumió como otra evidencia de la fragilidad del organismo masculino. "Es verdad que los hombres son más frágiles en esto a esa edad (la proporción del riesgo es de cuatro a uno en el caso de las enfermedades cardíacas), pero por esa apreciación las mujeres se habían descuidado en este sentido y ahora se sabe que después de la menopausia la mujer va emparejando su riesgo con el del hombre. Tanto los médicos como las mujeres se descuidaban, pero desde hace unos cinco años se empezó una fuerte campaña informativa, porque cuando la mujer desarrolla una enfermedad coronaria puede ser más grave". Sí, pero no
“Desde el punto de vista de la Medicina, la verdad es que las realidades de hombres y mujeres se equiparan. Lo demás es un asunto de estatura y músculos”.
El ciclo continúa: antes de la menopausia (el promedio
es de 51 años) entran en escena las enfermedades inherentes
a los órganos reproductivos. Y ya en etapa posmenopausia,
empiezan a aparecer problemas de osteoporosis, es más
frecuente la demencia en las mujeres que en los hombres y
lo mismo sucede con las infecciones urinarias a repetición
(cistitis). Tanto esto último como la osteoporosis tienen
su explicación en la falta de estrógenos a esa edad.
Y al cuadro de posibles se suma el cáncer de mama, cuya
edad pico está entre los 50 y 65 años. En contraposición, el varón ve aumentar su riesgo
cardíaco en torno a los 40 años y a la tendencia
a enfermedades coronarias e hipertensión se suma el cáncer
de próstata, que afecta a uno de cada diez individuos.
Y para aquellos que se creen inmunes: se empieza a ver osteoporosis
en hombres, por lo que ahora los médicos deben incluirla
en sus evaluaciones. ¿Es posible concluir, entonces,
que uno es más fuerte que el otro? "No hay motivos para
decir que el organismo femenino es más fuerte, excepto
por el aspecto de la enfermedad cardíaca", apunta Sekler:
"Cada uno tiene lo suyo". |




