La última aparición en público de la infanta
Leonor fue un éxitaso y se convirtió en portada de
muchas revistas. La gente quería ver como había crecido
la nieta de los reyes de España pues hacía cuatro
meses que no la veían. LLegó a Palma de Mallorca junto
a sus padres.
La primogénita de los príncipes de Asturia ha crecido
y ya se puede ver a quien se parecerá. Los ojos son del
mismo color que los del padre, intensamente azules, y el cabello
muy rubio. Algunos dicen que cada día se asemeja más
a la familia paterna de su madre, especialmente a su abuelo,
Jesús Ortiz. Por el tamaño que tiene a sus seis
meses se puede adivinar que será muy alta.
Esta vez vistió un trajecito azul con un bordado de
nido de abejas en el canesú.
Llamó la atención la manchita roja que tiene
en el lado derecho de la nariz, que no es más que
un angioma. Esto es una alteración de los vasos capilares.
Suele ser algo benigno que en muchos casos desaparece
espontáneamente, en caso contrario puede ser eliminado
con láser.
Los príncipes deberán esperar unos dos o
tres años para realizar ese tratamiento. Entre
las personas famosas que tienen un angioma visible está
Mijaíl Gorbachov.