Fuentes ligadas a gremios empresariales señalan que el principal monopolio en Venezuela surge de la intervención del Estado en la economía, a través de regulaciones o de su participación como otra empresa del mercado.
Víctor Maldonado, director ejecutivo de la Cámara de Comercio, Industrias y Servicios de Caracas, explicó a título personal que "el proyecto de Ley Antimonopolio confunde, porque la obsesión por normar todo lleva a la indefinición".
Además, no comulga con "la subjetividad en manos de quienes administran la Ley, que lleva a cuestionar cuáles son los artículos de primera necesidad del mercado. "Las necesidades surgen de las dinámicas del mercado y no por capricho del Estado, porque mañana pueden decir que los lápices y pinturas de uñas son esenciales, mientras que para mí lo es un celular".
Maldonado indica que el problema del monopolio surge con la intervención del sector público. "No hay una intención para fijar una base de equidad, sino que se crean dos espacios de juego con las mismas reglas pero en desigualdad de condiciones, uno donde actúan las empresas y otro para el Estado".
Explica que "el propio título de la Ley indica que no estimula la competencia sino que lucha contra supuestos monopolios, cuando en Venezuela el 90% de las empresas son pequeñas y medianas, y el restante 10% son grandes industrias".
En este sentido, considera que "hay un esfuerzo del legislador por definir conceptos sin consultar a los sectores involucrados".
Resalta en particular la definición de usura, que según el proyecto es "el interés, rédito o gravamen impuesto por el uso de dinero prestado a un individuo o institución". Para Maldonado, "ese es un concepto de tasa de interés, que atañe al sistema financiero venezolano, ya bastante sometido por regulaciones".
Igualdad de oportunidades
Por su parte, Rafael Alfonzo, ex presidente de la Cámara Venezolana de la Industria de Alimentos, manifestó que "el mejor y mayor control para el monopolio es la competencia abierta, en igualdad de oportunidades para todos. La experiencia mundial indica que un mayor grado de libertades económicas se corresponde con mejores niveles de desarrollo y riqueza".
Advierte que los mecanismos de control, licencias y penalidades que abundan en la dinámica económica son preocupantes.
Según Alfonzo, "el mejor camino contra los monopolios son la eficiencia y la competitividad. El problema en Venezuela es la existencia de un mercantilismo donde los derechos competitivos los tienen los agentes cercanos a quienes controlan la actividad"._EJT