NATALIA MARTIN CANTERO
EFE / EL UNIVERSAL
San Francisco (EEUU). El idilio del mundo entero
con la comida japonesa podría tener los días contados:
grupos como Greenpeace o GotMercury indican que comer sushi
puede convertirse en un peligro y exigen al Gobierno estadounidense
tomar medidas.
La popularidad de la comida japonesa ha llegado a tal extremo
en este país que incluso los Sopranos, la familia de
mafiosos que da nombre a la exitosa serie de la televisión
y que a menudo refleja las costumbres de la sociedad estadounidense,
ha cambiado de menú.
En la nueva temporada que acaba de estrenarse, los Sopranos
se reúnen frente a platos de sushi _arroz hervido junto
con pescado crudo, a veces envuelto en algas marinas_ en
lugar de los habituales platos de pasta.
Pero el sushi de atún _el más popular de todos
en los restaurantes de EEUU_, aclamado por su alto valor
nutritivo y otras bondades, es una bomba de relojería,
sobre todo para las mujeres en edad fértil y los
niños, según las agrupaciones ecologistas.
El grupo con sede en San Francisco (California) GotMercury.org
lanzó hace unos días una campaña para
alertar sobre el alto contenido de mercurio en el plato
y reclamar a la Administración de Alimentos y Fármacos
de EEUU (FDA) que actúe al respecto.
El grupo recogió platos de sushi de seis conocidos
restaurantes japoneses en Los Angeles y Santa Mónica
y los llevó a analizar a los laboratorios CRG
en Torrance, al sur.
Los resultados de las doce muestras de atún
analizadas indicaron que el nivel de mercurio es
el doble del recomendado por la FDA en la mitad
de los casos, mientras que una cuarta parte llega
a los límites en que la FDA recomienda que
el pescado no se venda.
"Nuestro estudio confirma que la FDA debe revisar
sus advertencias anteriores y aclarar que las
mujeres y los niños deben dejar de comer
atún", señala el site GotMercury.org.
El estudio inicial se centra en Los Angeles,
pero Eli Saddler, responsable de la investigación,
indica que son extrapolables a cualquier otra
ciudad. "El pescado viene del mismo sitio, se
venda donde se venda. Es una industria internacional",
señaló Saddler a la agencia Efe.
Saddler se muestra convencido de que tras
la reticencia de las autoridades a tomar medidas
más enérgicas que protejan a los
consumidores, está la poderosa Fundación
del Atún de EEUU (www.tunafacts.com).
Esta fundación, indica, se ha gastado
"millones de dólares en presionar al
Gobierno de EEUU para que haga caso omiso
de las recomendaciones de los grupos de
salud y mire hacia otra parte".
La cuestión, sin embargo, no es
para tomársela a la ligera. Estudios
recientes relacionan la exposición
al mercurio con problemas en el sistema
inmunológico, reproductivo y cardiovascular.
Los bebés en gestación son
especialmente vulnerables, ya que la
sustancia puede dañar su desarrollo
neurológico, lo que resulta en
índices de inteligencia más
bajos, problemas de coordinación
y cardiovasculares, entre otros.
El mercurio procedente de las incineradoras,
las minas o las plantas energéticas
llega al agua y se va acumulando en
la cadena alimenticia, de manera que
los pescados más grandes _como
el pez espada o el tiburón, además
del atún_ son los que contienen
mayores niveles de esta sustancia.
Ante esta situación, GotMercury
planea lanzar nuevas campañas
en otras ciudades como Miami.