|
compartir
|
| Expediente
Azotes de Petare

detrás del polémico video que venden los buhoneros caraqueños hay un joven e inexperto equipo que denuncia desde adentro la violenta realidad de su barrio

El equipo de jóvenes que actúa en el video hace una demostración de la forma como lo grabaron
(Foto Fernando Sánchez)
REINALDO VARGAS |  DIARIO
domingo 12 de marzo de 2006  12:00 AM

REINALDO VARGAS

EL UNIVERSAL

Jackson Gutiérrez tiene 23 años de edad, de los cuales ocho los ha dedicado a ser barbero en la comunidad de La Veguita, sector que se encuentra inmediatamente después del puente de hierro que comunica a El Llanito con todos los barrios de la zona sur de Petare, del municipio Sucre. Todos los días afeita a cerca de 20 personas, por lo que a diario tiene que escuchar una historia y una trama distinta, pero en el fondo hay algo que es común y es constante en esos relatos: la violencia. Gutiérrez no tiene conocimientos sobre cine ni ha pisado ninguna escuela de comunicación social del país; sin embargo, las anécdotas de cada uno de sus clientes, la manera cómo arreglan los pleitos en el barrio, que es a plomo y fuego, le encendieron las alarmas de cronista nato. Y así fue como nació la idea de realizar la película de ficción Azotes de barrio en Petare, la cual fue grabada con una cámara casera y sin guión. Desde niño está escuchando que mataron al hermano de fulano o que asesinaron al tío de sutano, y no fue sino hasta octubre del año pasado cuando se prometió hacer una película donde desnudaría la realidad que viven a diario y cada fin de semana su vecinos, sus amigos y familiares. El pasado mes de enero, Gutiérrez buscó la cámara, conversó con los integrantes de su comunidad a quien sólo les dijo "échenle bolas y digan lo que les salga", advertencia que terminó en una película de dos horas y tres minutos. El video ha causado tanto furor que en el "mercado negro" aseguran que se vende como "pan caliente", como cualquier éxito de Hollywood. En cualquiera de los tarantines de los buhoneros de La Hoyada, Capitolio, Parque Carabobo, Petare o Plaza Venezuela, cuando colocan la película, la gente se detiene a verla. La polémica Las imágenes de Azotes de barrio en Petare, parecen tan verdaderas que es difícil distinguir entre la realidad y la ficción. Los personajes actúan y utilizan el mismo lenguaje, las mismas mañas y se comportan igual a cualquiera de los delincuentes del barrio. Tal similitud con la realidad ha hecho que muchos espectadores piensen que este grupo de personas realizaron la película con delincuentes del sector que se prestaron para que se les grabara mientras someten a sus víctimas o se diezmaban entre ellos en ajustes de cuenta. Sin embargo, Jackson Gutiérrez, director y actor en la película, advierte que todo es ficción: la sangre es salsa de tomate; lo que parece droga es harina pan; los disparos son fosforitos y triquitraquis, todas las pistolas son de juguete, "y los actores son todos jóvenes trabajadores de la comunidad que comparten conmigo la misma inquietud por lo que le está pasando a todos los chamos del barrio". A pesar de tener poco más de un mes en la calle, Azotes de barrio en Petare ha generado tantos comentarios que, por ejemplo, algunas personas se atreven a asegurar que allí se hace apología del delito, ya que están instigando a los adolescentes a delinquir y que no hay otra manera de resolver los problemas si no es a través de la violencia. Si existe algún delito o no será la Fiscalía la instancia que lo determine y para ello designó a las fiscales 94, 95, 99 del área metropolitana, y a la 5 de Vargas, Blanca Marcano, Yenny Guerrero, Carolina González y Raiza Sánchez, respectivamente, quienes abrieron de oficio una investigación para precisar el origen, distribución y venta del video a fin de determinar la posible violación de los derechos del niño, niña y adolescente, contenidos en los artículos 68, 74 y 75 de la Ley Orgánica de Protección del Niño, Niña y Adolescente (Lopna). Ante tal situación, Gutiérrez y las personas que actuaron en la película se defienden, pues argumentan que ellos en ningún momento invitan a la juventud para que escoja ese camino. "La gente tiene que ver más allá y darse cuenta del diálogo que utiliza el personaje el Junior, quien luego de renunciar a la vida delictiva trata de reinsertarse a la sociedad, pero es rechazado por ésta". Más allá del discurso moralista que pueda encontrarse en el contenido de Azotes de barrio en Petare, el grupo de jóvenes dice que lo que están intentado hacer es llamar la atención de las autoridades, "que se den cuenta de que nos están matando, nos estamos matando en los barrios y no hay autoridad que haga algo por la gente que vivimos y padecemos a diario la violencia. Ese es el mensaje que queremos dar". Hablan los expertos La investigadora del Laboratorio de Ciencias Sociales (Lacso) y profesora de sociología de la UCAB, Verónica Zubillaga, considera que la película hay que analizarla desde varios flancos. "El primero, por qué la gente se detiene a ver el video en la calle, el mensaje y su contenido". Según la profesora en Azotes de barrio en Petare hay una necesidad de verbalizar, de exteriorizar el problema de la inseguridad y la violencia, para lo cual debe abrirse una discusión a fin de encontrar soluciones: "Es por eso que la gente se siente identificada, por la falta de respuestas". Por otro lado, se le hace un llamamiento al Gobierno a través de la juez de Paz Cheila Zoto, quien en el inicio de la película hace un pequeño bosquejo de lo que el espectador conseguirá en el contenido del largometraje. El tercer punto, la investigadora lo dedica al plano interno del video, cuyos personajes principales _todos jóvenes_ hacen un llamamiento a los adolescentes del barrio para que no tomen rumbos errados como el de las drogas o de pertenecer a alguna banda hamponil. "Sin duda alguna hay un mensaje aleccionador", dice la experta. Otra de las aristas es la denuncia que hacen al final del video, cuando dos policías asesinan por la espalda a dos delincuentes, los despojan de las armas y luego siguen su camino como si nada hubiera pasado: "Eso es un reflejo del proceso de descomposición que vienen experimentando los organismos policiales". Explica que ahora la gente no percibe a la policía como factor de seguridad, sino como un actor más en el espiral de violencia y ante esa carencia de seguridad las personas, a todos los niveles, se han visto en la necesidad de armarse; por eso, "cada vez más observamos la tendencia a solventar los problemas y las peleas usando armas". Por su parte, el profesor de Cine de la Escuela de Artes de la Universidad Central de Venezuela, Iván Feo, lo primero que exclamó cuando se le preguntó sobre qué opinión le merecía Azotes de barrio en Petare, dijo: "es arrechísima porque esta es una historia que plantea el problema de la violencia desde adentro hacia fuera. No es como Garimpeiro, Huelepegua o Secuestro express, que ven el problema de afuera hacia adentro". Es por ello que el catedrático califica la película como "accidente cinematográfico", que tiene mucho valor desde el punto de vista testimonial, pues "es la gente que padece y vive la violencia todos los días en esos sectores".

|
compartir
|
¡Participa!

Envíanos tus comentarios
Para escribir tus comentarios en las notas, necesitas ser usuario registrado
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
correo (obligatorio)
clave (obligatorio)
Ingresar
El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro. Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
ESPACIO PUBLICITARIO
Síguenos desde:
clasificados.eluniversal.com Estampas
Alianzas
clasificados.eluniversal.com Estampas