VICTOR SALMERON
EL UNIVERSAL
El gobierno de Hugo Chávez afianza su posición
como fuente de financiamiento de una Argentina urgida de recursos,
que utilizó parte de las reservas internacionales para
cancelar deuda con el Fondo Monetario Internacional.
La Secretaría de Finanzas de la Argentina publicó
el 27 de febrero la resolución en la que da cuenta de
una nueva emisión de bonos por el orden de 308 millones
de dólares, "cuya colocación se realizará a
precio de mercado por suscripción directa a la República
Bolivariana de Venezuela".
Una vez se concrete este desembolso, Venezuela habrá
puesto sobre la mesa 2 mil 400 millones de dólares
para ayudar a la administración de Néstor kirchner
y, a la vez, alimentar a los bancos locales con papeles
en dólares.
Cuando el Ministerio de Finanzas recibe los papeles argentinos,
selecciona a un grupo de bancos, a través de un sistema
que aún no se conoce públicamente, para venderles
los bonos. Las instituciones financieras cancelan el papel
con bolívares, al tipo de cambio oficial y acto seguido
lo venden a sus clientes con un sobrecargo de al menos
25%.
Finalmente, la empresa o el particular que compra el
bono al banco lo vende en el exterior para obtener divisas
en medio del férreo control de cambio que sólo
ha dejado abierta la ventana de las operaciones con
bonos en divisas.
Ante las críticas por la falta de transparencia
el Ministerio de Finanzas ha ampliado la lista de
bancos de dos, que inicialmente fueron favorecidos
con las operaciones, a alrededor de 21 instituciones
financieras.
Analistas han criticado que Venezuela invierta
en papeles riesgosos antes de amortizar deuda, cosa
que el Ministerio de Finanzas inició esta semana
con el anuncio de pagos anticipados por el orden
de 4 mil 700 millones de dólares.
El último reporte de Santander Investment
se pronuncia a favor de las negociaciones con
bonos argentinos. "El Ejecutivo Nacional, al comprar
deuda argentina para luego vender una fracción
de tales papeles en el mercado local ha coadyuvado
al proceso de control parcial sobre el exceso
de liquidez que en gran medida está en manos
de muchas instituciones financieras".
A este efecto añade que la venta de bonos
argentinos en el mercado local ha ayudado a
mantener el tipo de cambio paralelo sin sobresaltos.
"Debemos reconocer que la venta de una fracción
de instrumentos de deuda argentina en el mercado
local ha incidido favorablemente en la relativa
estabilidad del mercado cambiario".
Fuentes afirman que Finanzas ha vendido bonos
argentinos por unos $1.100 millones.