Washington. La secretaria de Estado norteamericana
Condoleezza Rice llamó a la comunidad internacional a crear
"un frente unido" ante el presidente de Venezuela, Hugo Chávez,
al que presentó como "un desafío para la democracia"
y un "peligro" para la región por sus relaciones con el
mandatario cubano Fidel Castro.
"La comunidad internacional tiene que ser mucho más
activa en su apoyo y defensa del pueblo venezolano", afirmó
la jefa de la diplomacia estadounidense en una audiencia ante
el Comité de Relaciones Internacionales de la Cámara
de Representantes para justificar el presupuesto solicitado
para el 2007, de 33.000 millones de dólares, reseñó
AFP.
"Estamos hablando con otros para intentar y asegurarnos
que haya una especie de frente unido frente a algunas de
las cosas en las que está implicada Venezuela", añadió
Rice, que no dudó en presentar al gobierno de Chávez
como "un desafío para la democracia en el Hemisferio
Occi dental".
La diplomática norteamericana, cuyo país mantienen
deterioradas relaciones con Caracas, reveló haber
hablado por teléfono en los últimos días
con la presidenta del Consejo Eurpeo y con los ministros
de Relaciones Exteriores de España, Brasil y Austria
para "decirles que tienen que prestarle realmente atención
a lo que está ocurriendo" en el país andino.
"Uno de los problemas que enfrentamos es (...) la relación
entre Cuba y Venezuela", afirmó Rice, mencionando
explícitamente los estrechos lazos que mantiene
Chávez con la Isla.
"Pienso que constituye un peligro particular para
la región", aseguró Rice, quien también
salió en defensa de los miembros de la ONG Súmate
procesados por conspiración, aunque no aludió
a la reciente decisión de una corte de apelaciones
de Caracas de ordenar el reinicio del juicio. "El
falso juicio contra Súmate es una desgracia",
aseguró.
Frente a la situación en Venezuela, Rice dijo
que la política de Estados Unidos tenía
que consistir en "presentar la dimensión (...)
de lo que está ocurriendo" en el país
a las naciones vecinas y la comunidad internacional.
Con estas aseveraciones, Rice rompió con
el tono moderado que había caracterizado
sus declaraciones sobre Venezuela.