VICTOR SALMERON
EL UNIVERSAL
El ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez,
puntualizó que el llamado Gran Gasoducto al Sur requerirá
un suministro cercano a los 5 mil millones de pies cúbicos
diarios (MMPCD) de gas natural que fluirán hacia las
naciones del sur de América.
Añadió que en el acuerdo está contemplada
la participación de Bolivia, que junto a Venezuela
y Perú serían los proveedores de gas, mientras
que Brasil, Argentina y tal vez Uruguay y Paraguay serían
los receptores, toda vez que en la actualidad importan considerables
volúmenes de este hidrocarburo.
"Nuestra producción es de 7 mil MMPCD y de esos,
2 mil millones se consumen en el mercado interno y el
resto se utiliza para reinyección (en la industria
petrolera). Estamos revisando ese tema porque Pdvsa ha
hecho un uso dispendioso del gas y estamos trabajando
entre el MEP y Pdvsa para afinarlo".
Visión opuesta
Mientras el ministro Ramírez se muestra
optimista sobre el futuro del gasoducto al Sur,
analistas privados no dejan de criticar el proyecto
y de señalar la inviabilidad del mismo.
Humberto Calderón Berti, ex ministro de
Energía y Minas, considera que el gasoducto
que transportará gas natural desde Venezuela
a Argentina es un proyecto que carece de viabilidad
económica.
"No hay gas para poder suministrárselo
a ese gasducto, estamos hablando entre 3 mil
500 y 5 mil millones de pies cúbicos de
gas por día, eso es 40 o 50% de la producción
nacional de gas, Venezuela no tiene reservas
para poder atender esa exigencia. Va a costar
más de 23 mil millones de dólares,
¿quién va a hacer esa inversión?,
¿Venezuela?".
Inmediatamente agrega que "los países
han mostrado interés en esto porque piensan
participar en la construcción del gasducto
que es donde está el negocio, pero no
hemos escuchado hasta el momento sobre ningún
país que esté dispuesto a compartir
la inversión con Venezuela".
Humberto Calderón Berti, quien participó
en el foro organizado por Veneconomía
para analizar las perspectivas de los próximos
años, considera que actualmente hay
un equilibrio muy precario entre la oferta
y la demanda de petróleo por lo que
"cualquier cosa que ocurra en un momento
en que hay gran inestabilidad en el Medio
Oriente puede disparar los precios".
Añade que el país muestra inconsistencias,
ya que a la par que anuncia planes para
impulsar la producción de crudo a
5,8 millones de b/d propicia una estrategia
de recortes ante la OPEP._MP/VS