Aunque considera que será difícil cuantificar de
manera puntual el impacto económico del cierre del viaducto,
el director de VenEconomía prevé que la inflación
podría elevarse entre 2 y 2,5 puntos porcentuales este
año.
Consecuencia del aumento en las tarifas de fletes del transporte
de carga, derivado del pago de horas extras, retrasos y
viáticos a los conductores y, del uso de otras vías
aéreas y marítimas alternas más distantes,
los productos finales al consumidor absorberán el traslado
de esos ajustes.
De los cálculos preliminares de esa publicación,
en los cuales se ubicaba la inflación en 13% al finalizar
2006, Robert Bottome la reestima en 15,5%, por las circunstancias
anteriormente descritas.
Adiciona en sus estimaciones "sacadas del aire", según
dice jocosamente, que el crecimiento económico
será menor al esperado. A fines de año proyectó
una expansión del Producto Interno Bruto (PIB)
en 10%, pero, en su opinión, el colapso del viaducto
contribuirá a mermar esas expectativas entre 2
y 3%, por lo que la economía podría crecer
hasta 7% del producto.
El analista insiste en que "llegaremos a diciembre
y no se podrá saber el impacto del cierre de
esa vía". Sin embargo indica que "sentado, con
papel y lápiz" puede inferir que el engranaje
económico, fundamentalmente el comercial e industrial,
"estará trabajando a un cuarto de máquina"
debido a la ausencia de vías terrestres cónsonas
con el transporte de carga y sus múltiples requerimientos.
"Es evidente", señala, "que aunque la trocha
se termine en el tiempo previsto, se facilite el
paso de las gandolas las 24 horas del día y
la gente baje a la playa", las condiciones mejorarán
"pero no se recobrará una total normalidad"
hasta concluir la autopista que unirá a Caracas
con La Guaira en sustitución del viaducto 1.
"La situación de las empresas de servicios
de importación y las líneas aéreas
nacionales, en especial, estarán seriamente
comprometidas por la demora de los transportes
y por los costos", añade.
A esto se une que un 1% de la fuerza laboral
del país que vive en La Guaira (100 mil
personas de un total de 10 millones) "va a rendir
el 75% de su capacidad" por los obstáculos
viales. Y, "una variable oculta son los billones
adicionales que costará a los venezolanos
los planes improvisados de contingencia a los
cuales recurrirá el Gobierno, sin planificación
y sin licitación alguna".
Todas estas circunstancias conllevan a una
disminución del crecimiento económico,
comenta Bottome.
Hechos concretos
"Hay una cosa muy rara", dice.
"El fin del viaducto estaba anunciado.
Toda Venezuela lo esperaba. Aparentemente
el único sorprendido es el Gobierno,
lo que explicaría la improvisación
y la falta de previsión del sector
oficial para enfrentar esta grave situación".
"Hay una crisis no del gobierno de
Hugo Chávez, sino de todos los
gobiernos anteriores, y es que no
les gusta gastar en mantenimiento
porque no se ve. Prefieren invertir
en cosas que se vean, en cosas nuevas;
y este gobierno no es diferente a
los demás".
A Bottome le llama la atención
y le preocupa que "no hay un plan
para recuperar la infraestructura,
con todos los dineros que tienen"
(el Ejecutivo). "Me parece que es
una bombita para un año electoral.
En realidad me sorprende y me preocupa
la ausencia de planes".
mleon@eluniversal.com