JENNY LOZANO
EL UNIVERSAL
El maestro Carlos Cruz-Diez, el investigador de la comunicación
Joan Costa (España) y los diseñadores Rómulo
Maya Peralta (Ecuador) y Félix Beltrán (México)
tuvieron la labor de seleccionar, de un conjunto de 300 propuestas,
un total de 66 imágenes que narran la evolución de
las marcas en Venezuela entre la década de los ochenta
y el año 2004.
El proyecto bajo la curaduría de Elina Pérez Urbaneja
ofrece un soporte histórico y de investigación que
permite entender el desarrollo de las más recientes propuestas
gráficas en materia de marcas, "se trata de una introducción
o panorámica muy breve".
En el recorrido el espectador puede apreciar la que ha
sido considerada una de las primeras marcas del país
perteneciente a Chocolates La India, un diseño elaborado
en el siglo XIX, una versión alegórica que representa
a una mujer indígena. De estos primeros trazos, casi
dibujos rudimentarios, se pasó a una etapa en donde
se jugó incluso con los elementos de la abstracción.
"Hasta 1940 no había diseñadores como tal en
el país, era un ejercicio muy autodidacta, las propias
empresas elaboraban sus diseños", destaca la curadora.
Hacia la década de los 60 emergen nombres como
Gerd Leufert, autor de los diseños representativos
del Museo de Bellas Artes, el Hotel Caracas Hilton,
el Instituto Autónomo Aeropuerto Internacional
de Maiquetía y la Universidad Simón Bolívar,
muchos de ellos vigentes en la actualidad; Nedo M.F.,
creador de los diseños de la Galería Espiral
y del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía
Imber, Maccsi; Jesús Emilio Franco, autor del logo
de Pdvsa, C.A. La Electricidad de Caracas y Pequiven;
y el maestro Carlos Cruz-Diez.
La investigación señala que los primeros
venezolanos en utilizar las marcas fueron los panaderos,
quienes etiquetaban los barriles que distribuían
el pan por las calles. Rafael Cartay en El pan nuestro
de cada día señala que "esta moda de etiquetar
los barriles con letras comenzó el 16 de agosto
de 1877 cuando a Ramella se le ocurrió ponerle
a sus barriles la marca R y todas las demás panaderías
lo imitaron". Por su parte José Antonio Calcaño
en La Caracas de fin de siglo, artículo publicado
en El Farol, destaca "los barriles marcados se colocaban
sobre una mula, colgando a ambos lados del animal
para efectuar el reparto a domicilio".
"Los textos y la investigación de este período
estuvo a cargo de Jacinto Salcedo", destaca Pérez
Urbaneja.
Camino a la era digital
A través de una convocatoria abierta,
la curadora invitó a todas las empresas
y diseñadores a postular sus marcas,
no obstante hubo dificultades para recuperar
imágenes pertenecientes a los años
80. En la exposición esta década
no cuenta con una representación tan
importante como la de la década de los
90 y los primeros años de este siglo.
"Algunas personas tuvieron que redibujar la
marca desde cero, es decir, volverla a hacer,
eso limitó la participación".
Ello deja en evidencia el uso de técnicas
tradicionales y la marcada influencia del
Instituto Neumann. Luego, refiere Pérez
Urbaneja, con la creación de nuevos
institutos de educación de diseño
y la llegada de una ola de profesionales
venezolanos becados en el extranjero, las
marcas comenzaron a presentar rasgos más
audaces que incluían el juego del color
y el aprovechamiento de las nuevas tecnologías.
De la década de los 90 destacan
nombres de Gabriela Neri, quien diseñó
la novedosa propuesta de Banesco; John
Moore, autor de la marca de Yumi Yumi,
una tienda de juguetes con sede en Puerto
La Cruz, y Anella Armas, creadora de los
logos del Instituto de Patrimonio Cultural
y del Museo Histórico de Clarines.
La muestra también revela la evolución
de estos creadores, es así como
Gabriela Neri hizo frente al cambio
que experimentó Banesco y modificó
su logo 10 años después; a
su vez John Moore incluye más color
en creaciones como la utilizada en el
pabellón venezolano en Expo2000
Hannover, Alemania, y el logo que identifica
al estudio fotográfico Marco Mancera.