Nueva York. Se calcula que más de treinta millones
de estadounidenses comprarían este año a sus perros
regalos navideños desde simple hueso de plástico a
una lujosa valija de famoso diseñador.
Según la firma Packaged Facts, en 2004 los estadounidenses
desembolsaron 8.500 millones de dólares en regalos para
sus perros. Y aunque la cifra del 2005 no se ha sacado aún,
se cree que al menos está cerca del doble.
Con esa perspectiva fue que tiendas grandes y pequeñas
ofrecieron este año una variada selección de productos
para atender a las necesidades de todos los presupuestos.
Entre los accesorios más modestos estuvieron los
platos de comida para perros y gatos de la diseñadora
Kate Spade, que costaban entre 25 y 30 dólares y
se podían adquirir en las grandes cadenas.
Los artículos de moda en esos establecimientos
eran los collares con incrustaciones de cristal _sobre
todo los que llevan el nombre de la mascota_, y cuyos
precios variaban entre diez y 220 dólares.
Pero quien quería algo bastante más caro
y/o extravagante, también lo podía encontrar.
Un bolso de piel para transportar al animal asciende
a 720 dólares, a 425 el collar y la cadena para
perros que ha fabricado la marca Gucci, y entre 155
y 395 los accesorios caninos de la asimismo célebre
firma Burberry.
Modern Tail, que se hace llamar "la boutique de
lujo para mascotas", ofreció "lo más in":
bolsos de cuero para transportar al perrito que
cuestan 600 dólares, un abrigo tipo Chanel
que se eleva a 119, y un vestido de novia con velo
por 150.
El catálogo de esa tienda era tan abundante
que podía llegar a marear, e incluía
desde bikinis y batas de baño hasta disfraces
de Batman, Supermán y Santa Claus.
Para los adictos a la tecnología, hubo
establecimientos que ofrecieron el Global Pet
Finder, un aparato electrónico que "encuentra
perros" y costaba 350 dólares, y el PetsCell,
un teléfono móvil en forma de hueso
que se cuelga del collar del can, por 349 dólares.
Los más excéntricos podían
optar por regalarle a su fiel amigo peludo
un día de relajación en un "spa
canino" _que por 50 dólares da baños
de aromaterapia y un tratamiento exfoliante_,
o un retrato de la fotógrafa neoyorquina
Amanda Jones, por 800 dólares.
Según expertos del sector, como Bob
Vetere, director de operaciones de la empresa
American Pet Products Manufacturers Association,
la clave del éxito de ventas de este
tipo de productos es el sueño irrenunciable
de los dueños de "humanizar" a sus
perros.
"Comprarles a nuestras mascotas un regalo
de tipo humano nos hace sentir a nosotros
bien, y a ellas felices", afirma.
Otros especialistas, como Dean Johnson,
operador de PetLand, hicieron por su
parte hincapié en el efecto que
ha tenido en el mercado el ejemplo de
"celebridades como Paris Hilton".
Esa rica heredera del imperio hotelero
Hilton ha sido utilizada como gancho
promocional de algunas firmas, que
han recurrido tanto a su imagen como
a la de su ahora famoso perro chihuahua,
de nombre Tinkerbell y al que cuida
como si fuera su bebé.
Cuando alguien compra a su perro
un impermeable de marca, el mensaje
subliminal que trata de transmitir
no es otro que: "así soy yo:
éste es mi estilo", según
Efe.