CARACAS, lunes 19 de diciembre, 2005 | Actualizado hace
"Al sentir el ruido me asuste mucho. No sabía qué hacer. Salí corriendo y dejé mi negocio de empanadas solo. Mi esposo estaba en la playa con tres de mis niños. Mis otros dos hijos salieron conmigo, mis padres vivían cerca de la playa y también fueron afectados, el huerto se destruyó por completo y una vecina se quemó. Me asusté también porque mi hermano trabajaba en la planta y pensaba que había muerto. Luego me contó que junto a unos compañeros se lanzó al mar, las llamas coparon las aguas, sólo él pudo nadar y salvarse".
Carmen Viñones
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