El presidente Alvaro Uribe admitió que militares venezolanos, participantes de los sucesos del 11 de abril de 2002, se han reunido con oficiales colombianos, al parecer para planear un complot contra el gobierno de Hugo Chávez.
"Los militares venezolanos que están en Bogotá fueron a un edificio a reunirse con militares colombianos. Esta mañana le dije al presidente Chávez: tengo que decirle la verdad; ese es un edificio de la fuerza pública colombiana", dijo Uribe, según AFP.
"En lugar de engaños asumí la responsabilidad frente a él y la asumo en público porque el Gobierno de Colombia, que padece el terrorismo, no puede permitir que nadie vaya a armar conspiraciones y menos contra un país hermano", enfatizó.
Otro hecho que reveló la reunión fue que el Gobierno venezolano transportó hacia Cuba, por petición de Uribe, al jefe del Ejército de Liberación Nacional (ELN) Antonio García, para que participara en la reunión informal con el alto comisionado de paz del Gobierno, Luis Carlos Restrepo.
Uribe reveló que el jueves se comunicó con Chávez y le pidió facilitar el transporte del líder rebelde. "El aceptó y Venezuela lo facilitó, yo quiero darle gracias y contarlo clara y paladinamente para que después no empiecen a hacer conjeturas ni a distorsionar la realidad. Estas cosas es muy bueno que queden en la memoria pública a tiempo, porque si no, después se corre el riesgo de que las falseen", añadió.