PEDRO PABLO PEÑALOZA
EL UNIVERSAL
Los partidos de oposición que se retiraron de la contienda
electoral del pasado domingo coinciden con los contenidos de
los informes preliminares ofrecidos por las misiones de observación
de la Unión Europea y la Organización de Estados Americanos,
y destacan la necesidad de adoptar mecanismos de diálogo
para fomentar la confianza de los ciudadanos en la democracia.
El presidente de Copei, Eduardo Fernández, consideró
que los documentos de los veedores extranjeros deben mover
a la reflexión a todos los venezolanos, sin excepción,
y señaló la importancia del "diálogo orientado
a lograr un árbitro electoral que genere confianza a
la población".
"En este momento se impone el diálogo para interpretar
con objetividad el mensaje de la abstención, recuperar
la confianza en las instituciones democráticas y fijar
un clima de respeto recíproco entre los diversos actores
políticos", sostuvo Fernández.
Luego de resaltar que las conclusiones de los enviados
de la UE y la OEA confirman las denuncias que se han planteado
en el país contra la labor del CNE, el presidente
del MAS, Felipe Mujica, indicó que "los informes
demuestran que para garantizar votaciones libres es indispensable
que el Gobierno y la oposición retomen el diálogo".
Mujica recordó que en la IV República los
altos niveles de abstención fueron los primeros
síntomas de la decadencia del antiguo régimen,
razón por la cual recomendó al Ejecutivo cavilar
sobre la escasa participación del domingo, "dejar
el empeño en desconocer la realidad" y admitir
que gran parte del pueblo deplora el ventajismo oficial.
Gerardo Blyde, secretario general de Primero Justicia,
rescató las sugerencias brindadas por la UE y
la OEA, y agregó que las mismas deben ser evaluadas
"sin soberbia por Gobierno y oposición".
Tras celebrar el profesionalismo de los observadores
internacionales, Blyde opinó que "los informes
fueron muy duros" para el CNE, pues evidencian su
fracaso en transmitir seguridad a la gente.
El presidente de AD, Jesús Méndez Quijada,
declaró que para comprender el impacto de
los documentos de la UE y la OEA "debe verse la
puntillosidad de la respuesta de Cancillería".
Méndez Quijada aclara que así como los
veedores se sorprendieron ante el abandono de
la oposición, los adversarios del Gobierno
sintieron un desconcierto similar con el resultado
de las auditorías. "El Ejecutivo Nacional
debe entender que una gran parte de la abstención
surge por la desconfianza en el árbitro y
el rechazo a la intervención de los funcionarios
públicos en la campaña", concluyó.