ESCRIBO ESTE ARTICULO luego de redactar mi carta de renuncia
a la candidatura como diputado a la Asamblea Nacional por el
Estado Miranda, apoyado por las organizaciones Venezuela de
Primera, Visión Emergente, Fuerza Liberal, La Causa R y
el Movimiento Republicano. Este retiro, a mi manera de ver,
era la única jugada de efectos deslegitimadores reales
que podía hacerse, ya que todas las demás son pura
teoría o no generan las consecuencias que se le atribuyen,
como ha ocurrido con la abstención. Cuando esto salga publicado,
el gobierno habrá hecho una de dos: llegar hasta el final
con los pocos sectores no oficialistas que queden y consumar
la elección de un "congresillo" ilegítimo, o suspender
en último momento las elecciones, salvándose frente
a la comunidad internacional pero buscando bajo cuerda pegar
estas elecciones con las presidenciales del año que viene.
Ya a estas alturas usted sabrá lo que pasó.
TOMADA ESTA DECISION, quiero antes que nada agradecer a
todos aquellos que apoyaron mi candidatura. Tuve en esta
campaña la posibilidad de conocer a cientos de personas,
"patear" intensamente los sectores populares de mi circuito,
hacer decenas de presentaciones en diversos sitios, estrechar
vínculos de amistad con importantes aliados y, sobre
todo, volví a vivir la incomparable experiencia de
ser portavoz de un mensaje de futuro, de propuestas y de
esperanzas. No me queda la menor duda de que eso es lo que
está esperando la inmensa mayoría del pueblo venezolano.
Ahora bien, ya pasado este capítulo, cabe entonces
preguntarse: ¿y ahora qué?, y efectivamente
creo que encontrarle una respuesta satisfactoria a esa
pregunta es el mayor reto que tenemos los demócratas
de este país, y sobre todo aquellos que ejercemos
algún tipo o nivel de liderazgo. En lo particular,
los hombres y mujeres que nos hemos agrupado en el novel
proyecto político de Venezuela de Primera, creemos
tener a la mano una fórmula para construir una nueva
mayoría política en este país y la estamos
poniendo en práctica. Estamos convencidos de que
la única manera de conectarnos con "la otra Venezuela"
la que padece más gravemente la delincuencia, la
pobreza, el hambre y el desempleo es precisamente articulando
una propuesta que se enfoque en la resolución de
sus problemas, no en los nuestros. La mayoría de
la gente quiere además vivir en paz, superarse en
la vida y darle un futuro mejor a sus hijos.
DENTRO DE ESTE CONTEXTO, más allá del mensaje
y el trabajo que hemos hecho los que hasta hace poco
fuimos candidatos de Venezuela de Primera a la Asamblea
Nacional y a los parlamentos internacionales, hay un
hombre que viene caminando desde Apartaderos, Estado
Mérida, desde donde salió el 16 de noviembre
con la intención de venirse a pie hasta La Guaira,
sitio al que llegará en los próximos días
luego de haber recorrido 1.000 kilómetros de distancia.
Ese hombre es Roberto Smith Perera, y su gesta es una
acción que se enmarca en un inmenso esfuerzo por
llevarle un mensaje de esperanza a ese otro país.
El 16 de diciembre, con mucho orgullo y entusiasmo,
acompañaremos a Roberto en su llegada a Vargas,
con lo que arranca la esperanza del 2006.
visionemergente@cantv.net