Guadalajara. El premio literario Juan Rulfo agoniza,
dado que la familia del escritor mexicano asegura que no dará
marcha atrás en su decisión de prohibir que se utilice
el nombre del autor de Pedro Páramo en el galardón
que desde hace 15 años entregaba la Feria del Libro de
Guadalajara.
"Por supuesto que no hay vuelta atrás... el malestar
de la familia Rulfo es muy antiguo", explicó a AFP, Víctor
Jiménez, director de la fundación.
El sábado, la institución encargada de preservar
la memoria de Rulfo anunció que la viuda del escritor,
Clara Aparicio, decidió prohibir el uso del nombre
porque el premio se había convertido "en botín
de un grupúsculo".
La medida sorprendió a los organizadores de la feria
y a los titulares de las instituciones que patrocinan
el premio, el cual además de reconocer toda una vida
dedicada a la literatura, cuenta con una bolsa de 100.000
dólares.
En este 2005 el galardonado es el narrador, poeta y
ensayista español Tomás Segovia (1927), quien
en agosto pasado hizo unas declaraciones que _a decir
de Jiménez_ ofendieron a la familia Rulfo.
Para Clara Aparicio, de 77 años, y sus cuatro
hijos, la "gota que derramó el vaso" llegó
por la opinión de Tomás Segovia respecto
a Rulfo.
El poeta español lo definió el pasado
1 de agosto como un escritor "muy peculiar" y misterioso.
"El es un tipo de escritor muy peculiar, creo que
es el tipo de escritor que tiene el puro don, es
decir, es un escritor misterioso, nadie sabe por
qué Rulfo tenía ese talento, porque en
otros escritores uno puede rastrear el trabajo,
la cultura, las influencias, incluso la biografía,
pero Rulfo es un puro milagro, nadie sabe por qué
tiene ese talento", dijo Segovia.
"No tuvo una vida muy deslumbrante, no fue un
gran estudioso ni un gran conocedor, él simplemente
nació con el don", agregó.