CONSIDERO una indignidad para con los electores de sus respectivos
países, el que supuestos veedores electorales representando
a más de cuarenta naciones vengan a Venezuela con el solo
propósito de avalar a un régimen ilegítimo que
se burla de los más elementales derechos ciudadanos. En
la tierra de Bolívar existen más de cuatro millones
de perseguidos políticos, como se evidencia del uso de
las varias listas negras, llamadas Tascón, Santa Inés
y Maisanta, las cuales ustedes veedores seguramente ya conocen.
El órgano electoral CNE, supuestamente poder independiente,
es un apéndice del régimen y fue ilegalmente nombrado
al igual que todos los cuadros medios tanto gerenciales como
técnicos que lo componen. Las organizaciones ONG que
tratan de educar al elector y solicitar elecciones limpias,
son perseguidas y sus miembros enjuiciados por el delito de
traición a la patria. Técnicas electorales inmorales
que cercenan los derechos de las minorías como las "morochas"
que han permitido al régimen ganar aun perdiendo, son
una abominación y una clara violación a los derechos
humanos. El REP es una caja negra inauditable con millones
de electores fantasmas y adicionalmente, más de un millón
y medio de empleados públicos y militares y sus familiares
están obligados a sufragar a favor del régimen o
sus carreras serán terminadas, los casi tres millones
de beneficiarios de alguna misión por muy buena que esta
pueda ser, también están obligados a negar el ejercicio
de su conciencia al depositar su voto.
Cuando la OEA envió al relator de la comisión
de derechos humanos y este dio un balance lapidario, fue
colmado de insultos y vejaciones por el régimen de
Chávez, al punto que para no enojar aun más al
dueño de la gallinita de los huevos de oro que reparte
a diestra y siniestra el tesoro nacional, la supuestamente
muy respetable organización continental, simplemente
le echó tierra al asunto. Yo asistí al simulacro
de julio 2004 en el Hotel Hilton y nada de lo ofrecido se
cumplió en el referendo presidencial. Jimmy Carter,
exponente del ala "comunista" del partido demócrata,
pactó en un madrugonazo la relegitimación a cambio
de la arremetida permanente e inmisericorde de Chávez
contra Bush. Y ahora esta aquí la UE, diversos países
que están de acuerdo en una sola cosa, su antiyanquismo.
Señores de la Unión Europea, no creo que ustedes
permitirían en sus países las barbaridades electorales
que hoy están verificando. Sí, el acto electoral
será técnicamente pulcro, la trampa está
en otro lado que ustedes ya conocen. Ustedes aceptaron
las condiciones de Chávez y ahora son sus prisioneros
y si les da un ataque de conciencia, recuerden que el
hegemón no perdona. ¡Será!
seppel@cantv.net