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ARTE Y ENTRETENIMIENTO.
Textos
Blanca Santos
Angel Ricardo Gómez
Montaje
Gabriela Zapata Solórzano
Diseño
Yolanda del Castillo
Fotografías
Venancio Alcázares
El sábado 19 de noviembre Caracas se convirtió en la capital de la música. La tercera edición del Pop Festival convocó a artistas de diversos géneros y a un público variopinto que desde tempranas horas de la mañana aguardaban en fila por un puesto privilegiado cerca de la tarima.
La joven agrupación Ea, dio inicio al Caracas Pop Festival, que puntualmente comenzó a las 5 de la tarde. Y si de talento juvenil se trataba, la agrupación marabina Voz Veis antecedió a Franco De Vita, interpretando sus grandes éxitos y contando con el total respaldo de los asistentes.
El artista venezolano se paseó por los temas que lo han acompañado en más de 20 años de vida artística. ''Fuera de este mundo'', ''Louis'', ''Te amo'', ''No basta'' y ''Traigo una pena'', fueron algunas de las canciones que dedicó al público presente.
Franco De Vita aprovechó esta oportunidad para agradecer que un día antes del concierto había sumado un nuevo reconocimiento a su carrera, al recibir un triple disco de platino en Venezuela, por las ventas de su álbum Stop y Algo más, producción que recoge en formato CD temas como ''Un extraño en mi bañera'', ''Ay Dios'' y ''Rosa o Clavel''.
El momento en el que la emoción se desbordó aún más sobre la fanaticada, fue cuando el artista venezolano, quien había ofrecido hora y media de concierto, cantó a dúo junto al puertorriqueño Ricky Martin, la canción ''Vuelve'' compuesta por Franco De Vita.
Franco De Vita despertó emociones en quienes asistieron al Pop Festival. A pesar de los aplausos y gritos de las féminas, Ricky Martin no logró tal furor.
Cuando el reloj de la torre La Previsora marcaba las 10:04 de la noche, la ansiedad impregnaba el ambiente. Faltaba aún el plato fuerte de la noche. Las luces del estadio Olímpico de la Ciudad Universitaria se apagaron, surgió al escenario envuelto de humo, el puertorriqueño Ricky Martín. El susurro de la masa se fue convirtiendo en gritos, silbidos, euforia...
El público quedó hipnotizado con todo lo que asaltaba sus sentidos. En la tarima, una enorme pantalla de unos 10 por 10 metros donde se reproducían imágenes, las luces de todos los tamaños, colores e intensidades, un sonido impecable... Puro talento y sensualidad...
El artista boricua demostró sus dotes de capoeira y las influencias culturales del Medio Oriente, la península ibérica y su América natal. En el repertorio alternó canciones en inglés y en español, como ''Bella al amanecer'', ''María'', ''Jaleo'', entre otras.
El público se quedó con las ganas de escuchar éxitos como ''She bangs'' y ''Shake your bombom''. Sin embargo, pudieron disfrutar de temas de su nuevo álbum, como su canción promocional "Qué más da", la cual interpretó junto a una de sus coristas. Al finalizar el espectáculo, cerraron con los respectivos fuegos pirotécnicos iluminando el cielo caraqueño.
Papashanty y Los Amigos Invisibles supieron prender la fiesta el domingo 20 de noviembre. Y Smash Mouth contó con una bienvenida del público que coreó con fuerza ''I'm a believer'', tema incluido en la cinta animada Shrek
El vocalista de la agrupación estadounidense dijo en son de broma que tenían un "show mejor que el de los Peas" y que en un par de semanas editan un álbum navideño al estilo rock.
Los Smash Mouth inundaron el estadio Olímpico de música influenciada mayormente por el rock, pero también con elementos del funk, ska, hip hop y hasta disco. Fue así como interpretaron temas como ''Then the morning comes'', ''Why can't we be friends'', ''Can't get enough of you baby'' y ''Walking on the sun'', que los asistentes corearon de forma entusiasta.
Al fondo de la tarima, las iniciales del grupo, "BEP", se encendieron en color rojo. La música de la Twenty Century Fox se dejó escuchar para que luego entraran Fergie, Apl, Will.I.Am y Taboo. Los Black Eyed Peas empezaron a interpretar ''Hey mama''.
Los Peas hicieron gala no sólo de su gran capacidad para rapear, sino que también bailaron y soltaron algunas palabras en español. No fue el caso de Taboo, quien, gracias a su ascendencia mexicana estableció un contacto más directo con el público en el idioma reinante en Caracas. "Este mundo latino es maravilloso y poderoso", gritaba el angloamericano, al tiempo que despertaba la euforia del público.
Pero sin lugar a dudas, la que casi se roba el show de la banda, por ser la única fémina del grupo, hermosa, de buen cuerpo y potente voz, fue Fergie. La rubia entonaba hasta haciendo acrobacias en el escenario, bailó sensualmente, pero sobre todo, cantó con mucha fuerza, parecía a una de esas viejas cantantes de gospel en Estados Unidos.
Ni Black Eyed Peas ni su público -menos numeroso que en el concierto del sábado- se dejaron intimidar con la lluvia que amenazó con aguar, literalmente, la fiesta.
''Freestyle'', ''Pump it'', ''Where is the love'', ''Solo's y My style'', fueron otros de los temas que interpretó el colectivo en un concierto que se prolongó por más de dos horas.
Will I.A.M. sorprendió a los asistentes al ser una suerte de "hombre pulpo" que con una mano sostuvo el micrófono, con la otra tocó batería y portaba la bandera de Venezuela como capa. "No todos los estadounidenses son como George Bush y mi banda le canta igual a todos" dijo Will.
Fergie y sus compañeros relataron que se fueron de rumba el sábado a la Belle Epoque, comieron arepas e intentaron practicar algunas palabras en español.
La jornada rockera cerró la tercera entrega del Caracas Pop Festival el pasado domingo 27 de noviembre. Sunú y Pixel fueron los dos grupos en representación del talento nacional, que abrieron el espectáculo haciendo gala de un puñado de buenas canciones.
A las 7 de la noche, el escenario del estadio Olímpico de la Universidad Central de Venezuela recibió a la agrupación finlandesa The Rasmus, quienes recorrieron buena parte de su discografía con temas como ''Shut'', ''The first day of my life'', ''Last generation'', ''No fear'', ''Sail away'', ''Night after night Inmortal'', ''Heart of misery'' y ''Keep your Heart broken''.
La apuesta del grupo finlandés fue por una escena oscura, muy gótica, que se vio adornada -casualmente- por algunas mariposas que revolotearon por encima del escenario. También entraron en calor y captaron la atención de los presentes con algunas frases en español como ''Buenas noches Caracas'', ''soy finlandés, soy venezolano''.
Aunque el sonido no fue del todo el más óptimo, miles de personas disfrutaron del show de Lauri, Pauli, Eero y Ari, que además se ganaron completamente al público, cuando cantaron la gaita ''Amparito''.
Cuando faltaban diez minutos para las 9 de la noche, el escenario mostró otra cara: un telón de fondo con una suerte de masa incandescente que bien podría ser el Astro Rey y una consola con una Bandera de Venezuela al frente. En la arena del recinto deportivo hombre y mujeres brincaron frenéticos; Incubus subía en escena.
La mezcla de los sonidos del funk, metal y rap con el sonido post grunge marcaron la encendida actuación de la que es considerada una de las bandas más importantes de Estados Unidos.
En el show de hora y media se pudieron hacer gala de las contadas palabras que aprendieron en español como ''Muchas gracias Venezuela'', que repitió el vocalista de Incubus en varias ocasiones.
''Nice to know you'', ''Megalomaniac'', ''I wish you were here'', ''Stellar'', ''Drive'', ''Morning'' y ''I Miss you'' fueron algunos de los tracks entonados y coreados por la multitud.
Cuando faltaban minutos para las diez de la noche, Incubus se despidió del escenario. Después de el público con euforia gritaba ''otra, otra'', el retorno de los músicos no se hizo esperar. Boyd y sus compañeros volvieron al escenario, cantaron un par de canciones, y fue ''Pardon me'' la que concluyó con el recital.