La Lengua en Salsa
PABLO RAMOS MENDEZ
Variedades III
HAY MUCHOS APORTES y sugestiones que tomo muy en cuenta,
aunque a veces me demore en ofrecerlas a mis pacientes lectores.
Y hablando de oferta, vale la pena comentar que en las tiendas
y supermercados venezolanos les ponen a algunos artículos
la palabreja, ofertas para indicar: ganga. Esto crea una ambigwedad,
porque todo lo que se exhibe está en oferta; es decir,
como señala la Academia en su acepción 4.
Econ. Conjunto de bienes o mercancías que se presentan
en el mercado con un precio dado en un momento determinado.>>
Ahora bien, resulta que en la acepción 5, talvez por
la fuerza del uso, añade:
Puesta a la venta de un producto rebajado de precio.
Numerosos colombianos cultos, residentes de este país,
preocupados por la corrección en el habla, me han llamado
para inquirir sobre estos problemas y, al igual que muchos
compatriotas, me solicitan que publique las respuestas que
les ofrezco. Lo que sucede es que si alguien me consulta,
como lo han hecho, sobre si es posible usar la voz dizque,
que tanto oyen, y que consideran forma incorrecta, no puedo
dedicarle una columna a esa palabra. Entonces, lo que hago
ahora, y lo que haré en el futuro, es reunir lo que vaya
llegando para matar varios pájaros de una sola pedrada.
Dizque es voz admitida y significa: Al parecer, presuntamente,
que es el uso que se le da en América. Alguien preguntó
si talvez debe escribirse junto o separado. La contestación
es que en buen ladino es una palabra. Sin embargo, en América
se usa en forma separada más corrientemente, pero ambas
formas están admitidas y son usuales.
Uno de mis lectores deseaba saber si debe decirse filudo
o filoso. Ambas formas son válidas. Esto me hace recordar
que en Bogotá se oye mucho hablar de los zapatos puntudos,
mientras nosotros decimos puntiagudos. La forma admitida es
la segunda. Por allá también se dice gripa en vez
de gripe, que es la forma que ofrecen los diccionarios. También
me llamó la atención que al whisky que aquí
llamamos Etiqueta Negra, allá le dicen Sello Negro, lo
que viene siendo igual, aunque a algunos, de acá y de
allá, mortifique el cambio. Bastante se comenta, aquí
y en Europa, sobre el castellano que se usa en Colombia, para
elogiarlo como uno de los mejores del habla hispana.
Como me gusta perquirir lo que se me consulta, no hay motivo
para que mis amigos se sientan incómodos. En días
pasados contesté en una de mis columnas, a petición
del lector, que el gerundio del verbo adherir es adhiriendo.
Parece que entre un grupo de personas aficionadas al buen
hablar tenían posiciones encontradas con respecto de
esta forma verbal y del étimo de ovario, que es en arquitectura:
moldura adornada con óvulos.
Otra consulta se refirió al deslinde entre congreso,
concilio, comité, consejo, junta, y comisión. Es
difícil precisar con absoluto acierto y tenemos que conformarnos
con el uso que viene dándosele de acuerdo con las instituciones
que los promueven. Sin embargo, es de anotar que el concilio
está ligado con la religión católica. Un concilio
de obispos; El concilio ecuménico (universal). El congreso
da idea de cantidad y de calidad de los participantes. Ya
está.
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