La conferencia asimétrica
Este martes debe comenzar, en Ecuador, la V Conferencia de
Jefes Militares de los Países Andinos, a los que se sumarán
miembros del Alto Mando brasileño y el jefe del Comando
Sur, Bantz Craddock, de acuerdo a información proporcionada
por la Embajada de Estados Unidos en ese país. Venezuela
decidió no asistir.
Según la representación diplomática estadounidense,
los objetivos del encuentro son "fomentar las relaciones personales
entre los jefes de Defensa, impulsar un diálogo abierto
frente a los retos que se enfrentan en la región y mejorar
la cooperación entre los países que estarán
presentes".
El Comando Sur busca, en esta Conferencia, enfrentar las
múltiples situaciones conflictivas que existen en la
región trazando una línea directa con sus mandos
militares, para así dar inicio formalmente al Plan
Patriota-Andino (2006-2010).
El gobierno de Palacio se queja de la llamada "persecución
en caliente" que habría comenzado a realizar el Ejército
colombiano en la frontera norte de Ecuador (Plan Patriota-Operación
Galeras), en el contexto de la guerra con la insurgencia
colombiana.
Por otra parte, Chile tiene una controversia con Perú
por una nueva delimitación marítima peruana
que el país austral considera una violación
a su soberanía territorial y Ecuador sigue con
atención esa discusión. Ecuador y Perú
han tenido hace pocos años guerras fronterizas.
Además, las Fuerzas Armadas de Perú y Ecuador
tienen los ojos puestos en el destino de Fujimori
y Gutiérrez, ambos presos pero anunciando que
volverán al poder. Esta semana debe decidirse
el Tratado de Libre Comercio entre EEUU y Ecuador.
Si el acuerdo se consuma, la Confederación de
Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie)
calificará a Palacio de traidor a la patria y
comenzará movilizaciones para exigir su renuncia.
La Conaie se opone igualmente al Plan Colombia,
exige la retirada de tropas estadounidenses de la
Base de Manta y plantea la expulsión de las
transnacionales petroleras de la región amazónica.
En Colombia la movilización indígena
se ha dirigido hacia la toma de haciendas en el
suroccidente del país. En Bolivia el centro
de la agitación es electoral. Pero sus dirigentes,
Evo Morales y Felipe Quispe, han anunciado acciones
radicales que sostendrán con o sin el triunfo
electoral. Esas medidas van desde impulsar un
programa nacionalista que pasa por "refundar"
la República (Morales), hasta "reconstituir"
la nación indígena del Qullasuyo, que
incluso borraría el nombre de Bolivia (Quispe).
El gran problema del Comando Sur es Venezuela.
Mientras el Plan Andino pasa por el combate
conjunto (Ejércitos de la región)
contra el narcotráfico y la guerrilla,
el gobierno de Hugo Chávez ha proclamado
su neutralidad frente al escenario de guerra
colombiano y defiende su soberanía para
ejecutar acciones antidrogas.
Por otra parte, la hipótesis bélica
principal de la FAN venezolana es la de una
guerra asimétrica frente a una posible
invasión estadounidense o contra una
extensión regional del Plan Colombia
(Plan Patriota-Andino) que afecte a la revolución
bolivariana. A su vez, el Comando Sur considera
el "populismo radical" de Chávez como
una "amenaza emergente" regional.
La V Conferencia de Jefes Militares de
los Países Andinos será asimétrica.