REINALDO VARGAS
EL UNIVERSAL
Las calabazas y las figuras cadavéricas se adelantaron
a la celebración de la noche de Halloween y amanecieron
esparcidas por la avenida Libertador, Bolívar, paseo Colón
y Alto Hatillo.
Las autoridades contabilizaron 14 auyamas y más de cinco
dibujos de esqueletos, los cuales generaron un gran caos en
toda la ciudad por la movilización de efectivos policiales
y bomberiles, quienes se encargaron de controlar la situación.
Según informó el coordinador nacional de Dependencias
Especiales del Cuerpo de Investigaciones Científicas,
Penales y Criminalísticas, comisario Jesús González,
desde tempranas horas de la mañana comenzaron a recibir
llamadas que reportaban la aparición de varias calabazas
en cuatro de los cinco municipios del área Metropolitana.
Sin embargo, lo que llamó la atención a los
transeúntes no fue tanto la calabaza, sino los cables
que salían de la parte superior de ella y se unían
a un objeto cilíndrico, el cual estaba forrado por
cinta adhesiva para embalar, lo que hacía presumir
a las personas que estaban frente a un presunto explosivo.
"Nosotros realizamos la evaluación y se pudo comprobar
que sólo son facsímiles de explosivos, que
no tienen ninguna peligrosidad, pero hay que estar alertas
porque cualquier persona puede valerse de esta situación
para luego colocar un artefacto verdadero", explicó
el funcionario.
Lo otro que llamó la atención de los ciudadanos
fue que cada auyama tenía pegada una fotografía
de recorte de periódico de altos funcionarios
del Gobierno y mensajes alusivos a la aplicación
del 350 de la Constitución. También advertían
que las calabazas no eran ningún explosivo sino
un alerta.
La primera llamada
De acuerdo con el registro que llevan las
autoridades, una de las primeras llamadas que
recibieron fue a las 5:50 de la mañana,
cuando uno de los vigilantes de la torre del
MEM, en La Campiña, se percató de
la calabaza, cerca de una de las entradas del
edificio, la cual tenía la fotografía
del ministro de Energía y Petróleo,
Rafael Ramírez, la miniatura de una bandera
de color negro y una vela del mismo color.
Enseguida comenzaron a repicar los teléfonos
para reportar otra auyama, con mensajes similares,
pero frente a la Policlínica Santiago
de León. La calabaza tenía la fotografía
del fiscal Isaías Rodríguez, con
un mensaje escrito en el que se podía
leer: "Impunidad endémica denunciamos
siete ONG en Washington. La justicia los alcanzará".
Hasta el sitio se apersonaron bomberos,
la policía científica y la Disip.