El terremoto que se registró el 8 de
octubre en la zona fronteriza entre la India y Pakistán,
de 7,6 grados en la escala de Richter, dejó un saldo
de por lo menos 40.000 personas fallecidas.
El sismo se sintió a lo largo de una amplia franja de
territorio en el sur de Asia, desde el centro de Afganistán
hasta el oeste de Bangladesh. Sacudió edificios en las
capitales de las tres naciones, derrumbó viviendas,
escuelas y hospitales en Muzaffarabad, aldeas en Mancera y
hundió un moderno edificio residencial de varios
pisos en Islamabad. Las regiones más afectadas por el
sismo fueron Cachemira y la región montañosa
del Hindukush, a 60 km al norte de la capital de Pakistán.
El epicentro se ubicó a unos 100 kilómetros al
noreste de Islamabad, en las montañas de la Cachemira
controlada por Pakistán.
Según los reportes y balances registrados en Pakistán,
este sismo es una de las catástrofes más importantes
de los últimos 15 años, por su magnitud y efectos.
El Departamento Meteorológico de Pakistán ha alertado
que existe el riesgo de que se produzcan más replicas
de magnitud 5 y 6 después de este fuerte sismo.
Montaje: Valentina Rodríguez Rodríguez
Fotos: AP Y EFE