Ciudad de México. Torrenciales lluvias y caminos
bloqueados dificultan las tareas de rescate en Centroamérica
y el sur de México, donde deslaves e inundaciones, provocados
por la tormenta tropical Stan, destruyeron miles de viviendas
y dejaron 233 fallecidos y 232.000 damnificados.
Mientras las autoridades intentan acelerar la distribución
de la ayuda humanitaria, decenas de miles de personas siguen
sin poder ser evacuadas de las regiones que quedaron aisladas
por los deslizamientos de tierras, informó AFP.
Registro de víctimas
Las inundaciones y deslaves de cerros dejaron 134 muertos
en Guatemala, 65 en El Salvador, 11 en Nicaragua, Honduras
cuatro, Costa Rica una persona y 18 en México, de
acuerdo con los últimos reportes.
Los gobiernos de Guatemala y El Salvador advirtieron
que puede seguir aumentando el número de víctimas.
Los afectados se cuentan de a miles.
En México la tormenta tropical castigó
severamente a decenas de barriadas.
El presidente mexicano, Vicente Fox, confirmó
que "el clima es lo que impide hacer una tarea de
rescate más efectiva".
El portavoz presidencial mexicano, Rubén
Aguilar, aseguró que lo peor no ha pasado.
"La situación de emergencia continúa.
Se anuncian nuevas lluvias y con esto la posibilidad
del desbordamiento de otros ríos. No hay
que bajar la guardia", afirmó Aguilar.
Olegario Vázquez Raña, presidente
del Consejo Nacional de la Cruz Roja mexicana,
dijo que "están un poco desesperados
con las cosas que están pasando en Tuxtla,
Veracruz y sobre todo Tapachula".
Los aeropuertos nacionales de San Cristóbal
de las Casas, Terán y Llano San Juan,
en el estado de Chiapas, permanecen cerrados;
mientras que los tres principales puertos
petroleros de México, ubicados cerca
de las zonas afectadas por Stan, operan
normalmente.
Entretanto el ministro de Defensa de
Guatemala, Carlos Aldana, sostuvo que
entre 20 y 30 comunidades están completamente
aisladas.
En Tecpán, al oeste de Ciudad
de Guatemala, familias enteras están
desaparecidas luego de que un mar de
lodo se tragara a aproximadamente 30
viviendas.
Residentes encontraron los cuerpos
de dos niños, pero dudaban en
seguir su búsqueda por temor
a quedar sepultados por nuevos deslaves.
Basilio García, un residente
de Tecpán, logró rescatar
a su hija, pero no consiguió
salvar a su nieta, Erica Pérez,
de tan sólo 10 años.
"No hay nada, ya no tengo nada,
el agua se lo llevó todo",
dijo llorando en compañía
de sus familiares.