OCTUBRE 2002. La Asamblea Nacional realizó
la primera reforma a la Ley del Banco Central de Venezuela,
con el fin de que la institución adelantara las utilidades
cambiarias. En la propuesta inicial el Parlamento ajustó
varias disposiciones que establecían la remoción del
Directorio por la mayoría simple de la Asamblea, pero ello
fue descartado, y el cambio se limitó a la entrega de las
ganancias por 1,5 billones de bolívares.
DICIEMBRE 2003. En ese período comenzaron
las diferencias por las reservas internacionales. El presidente
Hugo Chávez solicitó al BCV un millardito de dólares
de las reservas para el sector agrícola, el Directorio
argumentó que no se podía efectuar ese entrega
y señaló que los recursos para el agro se canalizarían
mediante operaciones de redescuento. Pero ello no fue suficiente,
la pugna siguió, porque el Mandatario argumentó
que había reservas excedentarias. El ente emisor en
abril de 2004 elaboró un informe señalando que
el nivel óptimo de las reservas era de 24 millardos
de dólares, justamente el mismo saldo que tenían
los activos para ese momento. Para cesar las diferencias,
Pdvsa activó el Fondespa, de manera que dejó de
vender la totalidad de los petrodólares al Banco Central
de Venezuela.
ENERO 2005. La Asamblea Nacional aprueba
los cambios al Directorio del BCV. A Manuel Lago, director,
se le venció su período y fue sustituido por
José Félix Rivas, ex viceministro de Planificación.
El presidente del ente, Diego Luis Castellanos, fue
reemplazado por Gastón Parra Luzardo.
JULIO 2005. Ante la sustitución
de las autoridades en el BCV, el Gobierno y el Parlamento
realizaron la segunda reforma a la Ley del Banco
Central. Las modificaciones establecen que Pdvsa
solamente venderá al BCV las divisas para la
contribución fiscal y los pagos operativos
internos y que además el instituto emisor tendrá
que transferir a una cuenta en divisas del Ejecutivo
Nacional, 6.000 millones de dólares de las
reservas internacionales.
SEPTIEMBRE 2005. El BCV le
deposita al Fondo de Desarrollo Nacional (creado
para recibir las reservas y petrodólares)
2.500 millones de dólares, y de esa cantidad
se desembolsaron 404 millones de dólares
en proyectos de infraestructura y sector eléctrico.