El director de la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad Central de Venezuela, Melvin Rodríguez, sostiene que los miembros del servicio exterior "deben compartir los objetivos del Estado y tener, al menos, una mínima coincidencia con los postulados del gobierno de turno".
A juicio de Rodríguez, esa última concomitancia "es totalmente lógica, dentro de los límites de la racionalidad política", debido a que estos funcionarios tienen la res ponsabilidad de defender los intereses de la nación allende las fronteras patrias.
Por ese motivo, el investigador de la UCV cree acertado que este personal conozca y maneje los proyectos del Ejecutivo, incluido el concepto del socialismo del siglo XXI, las misiones sociales y el pensamiento del jefe de Estado, principal ductor de la política exterior venezolana.
"El diplomático debe, por ejemplo, saber informar sobre las misiones sociales y, mientras desempeñe sus labores, no puede criticar al Gobierno", subraya Rodríguez, quien recuerda que "en el pasado también se trató de desarrollar una especie de aleccionamiento ideológico dentro de un esquema racional".
El académico celebra la intención de aumentar el nivel de formación de los integrantes del servicio exterior, entendiendo que debe apuntalarse la preparación del personal en asuntos referidos a la política internacional, y los procedimientos administrativos y protocolares.
Sin embargo, Rodríguez considera que las autoridades de Cancillería deben privilegiar el ascenso de los funcionarios de carrera. "Esa es la lucha de los internacionalistas, que pedimos una mayor participación para estos profesionales y equilibrio en la distribución de los cargos", acota.
"En cualquier país el mandatario nombra a su personal de confianza en el exterior; empero, la prerrogativa no debe ser absoluta y esto debe tomarse en cuenta para revisar el nuevo instrumento legal", apunta el profesor de la UCV haciendo alusión a la reforma de la Ley del Servicio Exterior.
Sistema atrasado
Juan Francisco Contreras, presidente del Colegio de Internacionalistas de Venezuela, lamenta la "improvisación" en el proceso de instrucción del personal y critica el supuesto sesgo ideológico que afectaría esta orientación.
"En todas las cancillerías serias del mundo la formación de los funcionarios diplomáticos responde al consenso y se realiza atendiendo criterios de Estado, pensando en formar funcionarios que entiendan, representen y defiendan los grandes intereses de la nación, los cuales deben tener un carácter de permanencia en el tiempo y no subordinarse a los intereses particulares de un partido político", explicó Contreras.
El dirigente gremial opina que en Casa Amarilla "hay gente que no se enteró del derrumbe del comunismo", y reprueba que los aspirantes a ingresar en el servicio exterior tengan que pasar por un tamiz "que sólo busca conseguir diplomáticos incondicionales para la revolución".
Contreras advierte que los efectos perniciosos de esta "desviación se reflejan en casos como el rotundo fracaso sufrido por la diplomacia revolucionaria en la Asamblea de la ONU, donde se intentó montar un show para evitar la aprobación de la resolución final y nuestra posición sólo contó con la adhesión de Cuba y Belarús que, obviamente, rechazan cualquier tipo de investigación sobre la violación de derechos humanos"._PPP