Los Angeles. Un grupo de científicos británicos
ha logrado por primera vez el permiso necesario para clonar
embriones con material genético procedente de dos madres,
lo que puede abrir la puerta a erradicar algunas enfermedades
hereditarias.
El experimento, a cargo de expertos de la Universidad de
Newcastle (Inglaterra), consistirá en transferir el núcleo
de un embrión humano a un óvulo no fertilizado de
otra mujer.
De esa forma, se podría prevenir que las madres pasaran
a sus hijos enfermedades llamadas mitocóndricas, es
decir, aquellas que se encuentran en el ADN situado en el
exterior del núcleo del embrión.
Las mitocondrias son unas pequeñas estructuras complejas
que existen en todas las células, excepto en los
glóbulos rojos, y que producen la mayor parte de
la energía que se necesita para crecer y vivir.
Así, órganos como el cerebro, el corazón
o los riñones, que requieren mucha energía,
dependen en gran medida del correcto funcionamiento
de las mitocondrias.
Una de las principales características de estas
estructuras es que tienen su propio ADN, que es heredado
sólo por la madre, por lo que si éste es
defectuoso, el hijo puede padecer una enfermedad.
Hasta el momento, no se han encontrado antídotos
para estas enfermedades, aunque estudios en ratas
han demostrado que es posible prevenir su transmisión
transfiriendo el núcleo de un óvulo afectado
a otro óvulo sano.
Ahora, los científicos de la Universidad
de Newcastle podrán llevar a cabo experimentos
similares con humanos, después de que así
lo autorizara la Autoridad de Fertilización
Humana y Embriología del Reino Unido.
Para ello, los investigadores británicos
estudiarán la transmisión de la miopatía
mitocóndrica, que causa la debilidad de
los músculos y hasta puede llevar a quien
la padece a quedar en una silla de ruedas.
En Estados Unidos, los expertos ya anunciaron
que habían librado a 15 niños de
las enfermedades de sus madres, pero inyectando
el citoplasma del óvulo, en un óvulo
con una enfermedad mitocóndrica.