ALEJANDRA M. HERNANDEZ F.
EL UNIVERSAL
Un severo regaño del presidente Hugo Chávez recibieron
sus seguidores, luego de que una asistente al Encuentro Nacional
de Comités de Tierras Urbanas, celebrado en el Poliedro
de Caracas, violara el anillo de seguridad del primer mandatario
para solicitarle ayuda para ella y sus cuatro hijos pequeños
que viven en la calle.
El incidente irritó al jefe de Estado, quien reconoció
que no puede resolver todos los problemas sociales que aquejan
a los venezolanos, y aclaró a sus simpatizantes que él
no está para resolver asuntos individuales sino colectivos.
"Si cada quien va a venir aquí corriendo a pegar gritos
y a entregar papeles, yo suspendo el evento y entonces buscamos
otro momento para hacerlo", advirtió Chávez.
"Cualquier solicitud individual debe ser atendida, pero
yo debo concentrarme en el evento, ¿me entienden?;
entonces yo les pido paciencia a los que tengan problemas
individuales; bueno, que los planteen ante los organismos
correspondientes, pero tiene que pasar a la historia la
etapa en la que Hugo Chávez tiene que ser alcalde,
gobernador, y tiene que estar encargado de todo, yo no
puedo encargarme de todo, ustedes tienen que entender
eso, no me puedo desdoblar", señaló el primer
mandatario al tiempo que les exigió disciplina a
los asistentes, y les recordó sus denuncias sobre
la presunta existencia de planes para asesinarlo.
"Ya basta de estar pegando gritos tirándosele
encima a alguien, hay que ir madurando". Superado el
impasse, Chávez entregó 25 millardos de bolívares
para el desarrollo de 12 proyectos comunitarios en diversos
estados del país, y otorgó además, 10
mil títulos de tierras urbanas.