MARIA ELISA ESPINOSA
EL UNIVERSAL
El gobierno metropolitano de Caracas, en boca de su principal
autoridad, el alcalde mayor Juan Barreto, respondió a
la emergencia registrada desde la madrugada de ayer en el
hospital José Gregorio Hernández de Los Magallanes
de Catia, asegurando que, al menos en informes médicos
preliminares, no se logró detectar que las cuatro muertes
hubieran sido consecuencia de la deficiencia de oxígeno,
aunque reconoció que este producto ha escaseado en los
diferentes centros de salud dependientes de su despacho, incluido
el hospital de Los Magallanes, donde tienen una deuda millonaria
con los proveedores.
Especificó que "ya se investigó la situación,
se tiene un informe de aproximación, se llamó a
la Fiscalía y a la Defensoría del Pueblo y se solicitó
el apoyo del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales
y Criminalísticas, por lo cual ahora queda en manos del
Ministerio Público la responsabilidad de una investigación
concluyente sobre el caso".
Argumentó Barreto que las muertes habrían respondido
a las enfermedades que padecían. No obstante, no dudó
al referirse a la "situación crítica" de las compañías
proveedoras de gases vitales, acusándolas de ser "empresas
capitalistas que viven para el lucro. Independientemente
de que ellos tengan muy buena fe, no son empresas que lo
están haciendo por vocación humanitaria, sino
porque es un negocio vender ese tipo de medicamentos. ¿Y
qué ha traído eso como consecuencia?, que co mo
tenemos deudas con ellos (de aproximadamente Bs. 6 millardos),
nos presionan todos los días con un caso distinto".
Según Barreto, se podrían haber unido varios
factores: "el saboteo", que a su decir se da a diario
en los hospitales a su cargo. "Tenemos unos protocolos
que se disparan en los momentos de situaciones críticas,
pero alguna gente _no sabemos con qué fin, ojalá
no sea con fines políticos, porque eso sería
terrorismo_ cortan los cables de electricidad de un quirófano,
dañan los ascensores", sumando a esto "la ausencia
de recursos, el mal manejo de las operaciones hospitalarias
y la insensibilidad de algunas empresas que nos prestan
el servicio".
Por su parte, el ministro de Salud, Francisco Armada,
indicó que está estudiando la alternativa
de colocar maquinarias en los hospitales que conviertan
el aire en oxígeno, con el fin de evitar la dependencia
de las empresas proveedoras del insumo médico.