El traspaso de las utilidades de la industria petrolera al Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden) provocará la creación de un "presupuesto paralelo de divisas", encargado de asumir los pagos de la deuda externa y de las importaciones, según explica el informe del BBVA Banco Provincial.
Pero lo más grave es que Petróleos de Venezuela (Pdvsa) perderá su capacidad para incrementar su patrimonio y, por ende, limitará severamente su expansión.
"La reforma (de la Ley del BCV) genera de facto un aumento de la carga fiscal de Pdvsa", destaca el documento.
Ahora el holding estatal deberá declarar dividendos automáticamente al Ejecutivo, y ya no se procederá al recálculo de la regalía y del Impuesto sobre la Renta petrolero, tal como se realizaba antes de los cambios a la Ley del BCV.
"Pdvsa sólo venderá al BCV aquella parte de sus ingresos en divisas necesarias para obtener los bolívares que le permitan cubrir sus gastos internos operativos, de funcionamiento y de inversión, así como el aporte fiscal previsto en la Ley de Presupuesto".
Antes de la reforma de la ley, con la cual se crea el Fonden, la industria estatal estaba obligada a vender todos los dólares al emisor.
El traspaso de 6.000 millones de dólares de las reservas internacionales genera la certidumbre de que el Ejecutivo cuenta con una alta capacidad discrecional para recurrir al financiamiento monetario, lo que puede traer futuros eventos de hiperinflación, según el informe elaborado por el BBVA Banco Provincial.
La ausencia de barreras institucionales permitirá que el Gobierno financie sus gastos emitiendo dinero, con el consecuente impacto inflacionario.
"Después de la operación, el respaldo en dólares de cada bolívar en circulación se habrá reducido, lo que equivale a una devaluación implícita del bolívar" que la institución financiera calcula en 25%.
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