SUHELIS TEJERO PUNTES
EL UNIVERSAL
La economía venezolana muestra las primeras señales
de la inminente aparición de una etapa recesiva, debido
al estancamiento del crecimiento del sector no petrolero y a
la velocidad a la que crece el gasto público.
De acuerdo con un informe del BBVA Banco Provincial, "el
escaso crecimiento del producto no petrolero en el trimestre
(primer trimestre de 2005) se inserta dentro de la fase de
desaceleración iniciada por el mismo en el segundo trimestre
de 2004 y es producto del hecho de que el sector ya está
produciendo al límite de su capacidad instalada".
El problema es, indica la institución financiera,
que la demanda agregada interna crece mucho más rápido
que las posibilidades de la industria no petrolera de incrementar
sus niveles de producción.
Tal situación provoca la aceleración del ritmo
de las importaciones que representaron 30,17% del Producto
Interno Bruto (PIB) durante el primer trimestre del año,
8 puntos porcentuales más que en igual período
anterior.
La institución financiera indica en el informe
que las importaciones han sido el mecanismo más
efectivo del Gobierno para contener la inflación.
"Por una parte, la oferta importada ha logrado suplir
las deficiencias de la oferta doméstica ante
la expansión acelerada de la demanda agregada;
por la otra, la liquidación de divisas del BCV
asociada al boom de importaciones ha permitido drenar
los excedentes de liquidez producidos por la expansión
del déficit interno", resalta el documento.
Mercal controla la inflación
Las importaciones que hace el Estado para
suplir su propia red de mercados populares (Mercal)
"convierte a las importaciones en amplio canal
de desahogo" para el aumento de la demanda que
el sector privado no es capaz de absorber por
falta de inversiones.
En este sentido, el documento señala
que el rol que ahora asume el Estado en la
comercialización directa de productos
de consumo masivo provoca un control de los
niveles de precios, incluso de las cotizaciones
al mayor.
Pero lo más resaltante es que el comercio
al detal ha desplazado al de mayoristas,
lo que incide en que el impacto de los precios
al mayor sobre la inflación no sea
tan grande. De acuerdo con las cifras del
Banco Central de Venezuela _que fueron utilizadas
en el informe_ entre enero y abril de este
año el comercio mayorista cayó
1,7% respecto al mismo período de 2004,
mientras que las ventas al detal aumentaron
11,72%.
Sin sostenibilidad
El informe del BBVA Banco Provincial
destaca que el comportamiento de la
política expansiva actual incrementa
la volatilidad económica y, con
ello, la sostenibilidad fiscal.
La institución financiera
calcula que el déficit fiscal
de este año se ubicará
en 1,8% del PIB, con un superávit
primario cercano a 2,8% del PIB,
indicadores que resultan peligrosos
en un ámbito de rigidez del
gasto fiscal. El informe añade
que una vez que se produzca la baja
de los precios petroleros (calculada
en 25%) "estaríamos en presencia
de un fuerte desequilibrio fiscal
en los próximos años".