Stephen Robinson estuvo atado a un brazo robot de la ISS
durante todo el tiempo que tomó la reparación, hasta
que pudo quitar con éxito los dos trozos de junta que
sobresalían de la capa aislante de la parte posterior
del DiscoveryHouston. El astronauta Stephen Robinson, atado
al brazo robot de la Estación Espacial Internacional,
consiguió quitar exitosamente los dos trozos de junta
que sobresalían de la capa aislante en el vientre del
Discovery, una inédita misión de reparación
en órbita.
Robinson eliminó sin problemas con su mano las dos protuberancias
en la fibra de cerámica de las juntas de las placas aislantes
de la parte posterior de la nave, algo que da más garantías
a su regreso a Tierra, dijo AFP.
A 350 km de la Tierra, el astronauta retiró la primera
protuberancia a las 12H45 GMT. Luego fue desplazado hacia
la segunda protuberancia, la que quitó a las 12H55 GMT.
"Las estoy guardando en mi bolsa", dijo Robinson, acompañado
en su salida por el japonés Soichi Noguchi, tras mostrar
triunfalmente el material retirado a las cámaras que
seguían la operación.
"No queda nada", dijo, en referencia a una de las dos protuberancias
de 2,5 cm que acababa de retirar, que tuvieron en vilo a decenas
de ingenieros de la NASA por el temor de que provocaran un
recalentamiento del Discovery durante su reingreso a la atmósfera
a más de 20.000 km/h.
"Muchachos, hicieron un gran trabajo", les dijo el controlador
de la NASA en Tierra.
La operación levantó una de las dudas que había
respecto a qué tan seguro podía ser el regreso a
Tierra del transbordador, programado para el lunes 8 de agosto.
Trabajo exitoso
Los astronautas regresaron a la Estación Espacial
Internacional tras un exitoso trabajo en el espacio
durante casi seis horas, según reseñó
Efe. A las 14.39 GMT cerraron la compuerta exterior
del transbordador.
Durante la caminata, la tercera desde el sábado
pasado, "quedó demostrada la posibilidad de reparar
el casco del transbordador", informaron autoridades
aeroespaciales. La fuente no explicó, sin embargo,
por qué se redujo la duración de la caminata,
que inicialmente era de seis horas y cincuenta minutos.
Con la ayuda del instrumento de inspección
(Orbiter Boom Sensor System), equipado con un láser
fijado al brazo robótico del transbordador,
se retiró el material aislante que se había
salido de su sitio entre las lozas de cerámica
térmica que recubren el casco del Discovery,
lo que había creado dos protuberancias en el
morro de la nave.
Dicha labor se realizó en menos de media
hora, pues el astronauta norteamericano, según
el Centro de Control, "consiguió retirar
sin problema, simplemente con las manos, la fibra
del relleno de aislamiento térmico que se
había salido entre las lozas".
Durante el vuelo de descenso, el Discovery
alcanzará velocidades de hasta 22.000 kilómetros
por hora, y en las capas altas de la atmósfera
durante algunos segundos virtualmente se convertirá
en una bola de fuego debido a la fricción.
Expertos de la NASA temían que las protuberancias
de al menos dos centímetros formadas
por el material aislante alterasen el flujo
aerodinámico de la nave y aumentaran
el calentamiento durante su reingreso a la
atmósfera terrestre.
Además de las reparaciones del casco,
los astronautas tenían previsto montar
una plataforma de almacenaje en la parte
exterior del segmento estadounidense Unity
de la ISS.