KELVY PIRELA
EL UNIVERSAL
El aficionado, pero sobre todo el tachirense, siempre espera
más del Deportivo Táchira.
Los últimos dos años han sido buenos, pero no
perfectos; emocionantes, pero no plenos. Y es que el tiempo
que César Farías ha dedicado al "Carrusel Aurinegro"
ha sido decoroso: un subcampeonato y un tercer lugar.
Si al equipo se le suma la inscripción a tres Copa
Libertadores y su brillante actuación del 2004, podría
decirse que ambos, tanto técnico como jugadores,
han cumplido; sin embargo, del Deportivo Táchira
siempre se espera más.
Esta campaña será atípica para el cuadro
aurinegro. El conjunto de San Cristóbal no contará,
al menos en el Apertura, con las instalaciones de Pueblo
Nuevo, ya que el estadio está siendo sometido a
reparaciónes de cara a los Juegos Nacionales.
Los tachirenses se mudaron al Brígido Iriarte,
por las ventajas económicas que se le brindan
en la capital, por ser uno de los conjuntos de mayor
tradición y peso histórico.
No obstante, la ausencia de la fanaticada de San
Cristóbal _un privilegio que poseen pocos equipos_,
se verá mermada. En Caracas, como en varias
ciudades del país, Táchira tiene seguidores
y quizá desde San Cristóbal se trasladen
algunos aficionados, pero "no es lo mismo ni es
igual", según señala el director técnico
del conjunto aurinegro.
Nuevas caras
En lo deportivo y respecto al año
pasado, el equipo cambió bastante su
estructuración.
Ya no están en la alineación
los nombres de Rafael Dudamel o Stalin Rivas,
Fernando Martínez o Giovanni Pérez.
Sus vacantes y las de otros fueron llenadas
por Juan García, Grendy Perozo, Giancarlos
Martínez, piezas de probada experiencia
en la liga y de suma utilidad para cualquier
equipo que aspire a ser competitivo en este
torneo.
El arribo de García, con más
de 200 goles en su carrera en el fútbol
profesional venezolano y quien cuenta
con 35 años, es una alegría
y a la vez una incógnita para la
afición tachirense. Se espera que
el delantero continúe su producción
goleadora para beneficio de los tachirenses,
pero su edad podría parecer una condicionante
si de rendimiento físico se trata.
El técnico César Farías
sabe que esta podría ser su gran
última oportunidad de alcanzar
su primera estrella con Táchira
y la situación lo obliga a buscar
el título, pues la afición
del estado fronterizo lo reclama con
vehemencia.
Esta será la tercera posibilidad
de Farías para llegar a la estrella.
Quizá ésta, como se dice,
sea la vencida.