José Rojas, quien aboga por la determinación económica
y la inversión social en el hemisferio, es la carta que
apuesta el presidente Hugo Chávez en la presidencia del
Banco Interamericano de Desarrollo.
Rojas, de 39 años, es uno de los principales hombres
de confianza de Chávez en el terreno económico,
tras desempeñar cargos de importancia en seis años
de gestión, como la jefatura del Ministerio de Finanzas
(1999-2000) y la vicepresidencia de Pdvsa luego del paro petrolero
que afectó esa empresa entre 2002 y 2003.
De aspecto reservado ante las cámaras, Rojas es licenciado
en Estadística egresado de la pública Universidad
Central de Venezuela (UCV) con un doctorado en Ciencias
Económicas en Francia y una maestría en Economía
de la Energía en el Instituto Francés del Petróleo,
dijo AFP.
Cosechó una exitosa carrera en la docencia académica
y ocupó el Viceministerio de Hacienda y la dirección
de las estatales eléctricas Edelca y Cadafe antes
de llegar a la jefatura de Hacienda y luego asumir la
representación de Venezuela y Panamá ante el
BID.
Rojas comparte el discurso de Chávez a favor de
la cooperación social y la autodeterminación
de los pueblos. La semana pasada prometió avalar
todas las iniciativas sociales y rechazar la imposición
de modelos económicos si es electo sucesor de Enrique
Iglesias.
"No es conveniente que un país interfiera en
los planes de otro, puede haber cooperación,
no imposición de modelos", sostuvo a El Universal.
También abogó por utilizar al BID como
mecanismo para promover ajustes institucionales
en los países y estrechar la relación
entre los estados y el sector privado para corregir
las diferencias sociales.
"Siempre debe existir un Estado fuerte que corrija
las asimetrías".
Rojas fue el último en inscribir su candidatura
al BID, a la que también aspiran el colombiano
Luis Alberto Moreno, el brasileño Joao
Sayed, el nicaragüense Mario Alonso y el
peruano Pedro Pablo Kuczynski.
Se espera que hoy sea electo del sucesor
de Enrique Iglesias, en una asamblea extraordinaria
de gobernadores, en la que puede pasar de
todo, según analistas políticos,
reseñó la agencia EFE.