La inestabilidad política "amenaza las normas democráticas
en varias naciones" de América Latina, donde países
como Venezuela y Haití "apenas" pueden ser "considerados
democracias", alertó un informe del instituto Diálogo
Interamericano (DI) dado a conocer ayer, informó la agencia
AFP.
"La inestabilidad política amenaza las normas democráticas
en varias naciones" de América Latina, advirtieron los
expertos del prestigioso instituto, basado en Washington,
en su 13 informe sobre las relaciones hemisféricas.
"Dos países, Venezuela y Haití, apenas pueden
ser llamados democracias", aseguraron los autores del documento,
quienes no dudaron en presentar a Caracas "como una fuente
potencial de inestabilidad regional".
Según ellos, "el gobierno del presidente Hugo Chávez
ha reducido fuertemente en seis años la competencia
democrática y dañado las instituciones representativas
de la nación (...) Eliminó casi todos los controles
de su poder y sofocó las actividades de los grupos
opositores".
"Llenó la Corte Suprema con partidarios suyos,
hostigó a los grupos de la sociedad civil y consiguió
la aprobación por parte del Congreso de leyes que
recortaron la libertad de prensa", denunciaron, antes
de acusar de que "su gobierno ha dividido al país".
Por su parte, AP cita del informe que "el alto crecimiento
económico de América Latina conlleva el
riesgo de activar graves tensiones sociales y políticas
si los gobiernos no pueden hacerlo sostenible (...)
Las instituciones democráticas estarán amenazadas
en muchos países y las economías se deprimirán
más aún en relación con las regiones
más dinámicas del mundo", del informe de
Diálogo Interamericano titulado "Un claro entre
nubarrones: América Latina y el Caribe 2005".
El instituto, basado en Washington y copresidido
por el ex mandatario brasileño Fernando Henrique
Cardoso, cuenta con 100 miembros, de Estados Unidos,
Canadá y 20 países de América Latina.
Cardoso sostiene que el informe de este año
es, sin embargo, "portador de nuestra esperanza"
de que los gobiernos harán que el crecimiento
latinoamericano en 2004 y 2005 sea sostenible
y contribuya a aliviar el deterioro político
y tensiones sociales rebrotadas en la región.
Pero expresa también su preocupación
de que ello no será posible "sin reformas
políticas e institucionales amplias" que
promuevan mayores exportaciones e inversiones
extranjeras, incentiven el ahorro y los ingresos
tributarios, mejoren la infraestructura y educación
y ataquen frontalmente la persistente desigualdad".