Caracas.- Un total de seis mujeres venezolanas
fueron postuladas al Premio Nobel de la Paz por la organización
no gubernamental con sede en Suiza "1000 Mujeres de Paz" que
dirige la parlamentaria socialista de ese país
Ruth-Gaby Vermot-Mangold, informó ABN.
Las postuladas son la diputada indígena Noelí Pocaterra
(Conive/Zulia), Nora Castañeda, Ana Lucina García
de Maldonado, Rosa María Herrera de Hernández, María
Inmaculada Lacarra Cabrerizo y María Luisa Navarro Garrido,
señala un comunicado de prensa emitido por esa organización.
La nominación fue entregada oficialmente en enero de
este año a la Comité del Nobel para la Paz 2005
que dará a conocer sus resultados en octubre próximo.
La organización postuló a estas seis venezolanas
junto con otras 994 que conforman un grupo de mil proveniente
de 153 países del mundo. La intención de esta postulación
masiva es destacar, a través de este grupo a "innumerables
mujeres de todo el mundo comprometidas con la causa de la
paz y de la dignidad humana".
"Las mujeres nominadas se entregan diariamente a la causa
de la paz y de la justicia, a menudo en las circunstancias
más difíciles", señala el comunicado.
Noelí Pocaterra, indígena perteneciente a la etnia
wayuú, graduada de Trabajadora Social, es una luchadora
social que ha estado comprometida, desde hace más de
40 años, en la defensa de los derechos humanos, políticos
y territoriales de los pueblos autóctonos, señala
una nota de prensa de la Asamblea Nacional.
En 1979 encabezó el primer gran Congreso Indígena
Venezolano, pero es sin duda protagonista, conjuntamente con
otros hermanos, de incluir un Capítulo completo sobre
los derechos de los pueblos indígenas en la Constitución
aprobada en 1999.
Nora Castañeda es economista y ha luchado por los derechos
de la mujer. Ha integrado el trabajo académico con el
comunitario. Impulsó la creación de la Coordinadora
de Organizaciones No Gubernamentales de Mujeres, el Centro
de Estudios de la Mujer, de la Universidad Central de Venezuela,
la reforma de las leyes y la incorporación del enfoque
de género de la actual Constitución. En la actualidad,
es presidenta del Banco de la Mujer.
Ana Lucina García, de vocación diplomática
y abogada de profesión, se esfuerza, desde hace 35 años,
en cambiar las leyes que discriminan a las mujeres del país,
propone y crea mecanismos para eliminar la discriminación
y la violencia contra la mujer, señala una nota de prensa
de VTV.
Por su parte, María Luisa Navarro, hermana de la Congregación
del Sagrado Corazón, trabaja como educadora en los pueblos
y desarrolla proyectos de educación popular en sitios
en los que resultan más difíciles las posibilidades.
Desde 1974, ha desarrollado su lucha social en la Península
de Paria, donde ha trabajado a favor de los grupos menos favorecidos
y propicia una participación igualitaria de la mujer,
especialmente con reclusas.
María Inmaculada Lacarra inició su trabajo pedagógico
en Venezuela en el colegio Fe y Alegría San Judas Tadeo,
en una comunidad marcada por la violencia y la inseguridad.
Desde 1976, ejerce la educación popular y, desde 1993,
promueve y acompaña el proyecto Educar para la Paz que
involucra a las comunidades educativas en la resolución
pacífica de conflictos. Desde 1999, dirige el colegio
Madre Emilia de Maiquetía, en el que anima el proyecto
Construir para la Paz.
Rosa María Herrera es mexicana, residenciada en Venezuela
desde hace 28 años. Trabaja con mujeres en comunidades
pobres en la promoción de la salud, a través de
la organización Salud para Guayana (Sapagua), en San
Félix, estado Bolívar, lugar en el que ha creado
grupos organizados, ha desarrollado acciones de mejora de
la calidad de vida y ha defendido el ejercicio de los derechos
de una vida digna.