Los 26 funcionarios policiales y militares implicados en la muerte de tres estudiantes de la Universidad Santa María fueron imputados por el Tribunal 20 de Control por los delitos de triple homicidio calificado, cometido con premeditación y alevosía, motivos fútiles e innobles.
Igualmente se les imputaron los hechos punibles de homicidio frustrado contra las tres jóvenes heridas y por uso indebido de armas de fuego.
Los funcionarios recibieron la imputación en grado de complicidad correspectiva y se les mantendrá presos en la Brigada de Acciones Especiales (BAE) de la policía científica, en San Agustín del Sur.
De momento, el Tribunal no aceptó los otros cargos que había solicitado la Fiscalía por simulación de hecho punible, violación de domicilio, abuso de autoridad y forjamiento de documento público.
La juez Linda Fernández también ordenó medidas de protección a las tres estudiantes heridas.