JUAN FRANCISCO ALONSO
EL UNIVERSAL
De riguroso negro y bajo la consigna "No eran maleantes,
eran estudiantes", decenas de universitarios se congregaron
en las inmediaciones del despacho del fiscal general de la República
para exigirle a Isaías Rodríguez que castigue a los
26 funcionarios militares y policiales implicados en el supuesto
ajusticiamiento de tres alumnos de la Universidad Santa María
(USM) y que no permita que el lamentable suceso ocurrido el
lunes quede impune.
"No queremos que este caso se quede engavetado, que se quede
en privado lo que sucedió", afirmó Daniel Calzadilla,
presidente de la Federación de Centros de Estudiantes
de la USM y quien encabezó la protesta, la cual interrumpió
el tráfico por la avenida Universidad desde media mañana
hasta pasado el mediodía.
Aunque observó como un gesto positivo el que altos
funcionarios del Estado hayan condenado la muerte de Leonardo
González, Erick Montenegro y Edgar Quintero, Calzadilla
recordó que "en Venezuela siempre se ha rechazado una
matanza, un muerto, pero los casos siempre han quedado engavetados
y nunca se les ha dado respuesta a los venezolanos. Los
estudiantes exigimos que esto no quede impune".
Mientras sus compañeros de la Santa María y
de otras casas de estudios gritaban "Y dónde están,
y dónde están los policías que nos iban
a matar" y "Gobierno, farsante, mataste a estudiantes",
el dirigente estudiantil le tomaba la palabra al vicepresidente
José Vicente Rangel, quien el jueves prometió
que el Ejecutivo iba a castigar a los responsables de
la matanza de Macarao, y demandó que "investiguen
y le den una respuesta a los venezolanos, porque si no
los estudiantes vamos a salir a la calle día a día".
Una comisión de los protestatarios fue recibida
por Isaías Rodríguez y por el director general
de Actuaciones Procesales del Ministerio Público,
Félix Mercades, quienes le aseguraron que "la investigación
se va a llevar hasta sus últimas consecuencias"
y que "no va a haber ningún tipo de concesiones".
Pese a que el fiscal recibió a esa representación,
en el exterior el resto de los manifestantes demandaban
su presencia al grito: "Queremos al fiscal", para
escuchar con sus propios oídos las garantías
que le había dado a sus compañeros.
Al tiempo que algunos protestatarios coreaban consignas
y portaban pancartas que decían: "Tenemos sed
y hambre de justicia", otros aprovecharon para colocar
unas velas a los pies del cordón de seguridad,
que efectivos de la Guardia Nacional establecieron
para resguardar la sede de la institución garante
de la legalidad.
Momentos de intenso dolor se vivieron cuando
Luis Adelmo Sánchez, abuelo de Erick Montenegro,
se incorporó a la movilización. "A mi
nieto me lo mataron malamente. Mi nieto valía
mucho y yo quiero que se le haga justicia".
No fueron pocos los que no pudieron contener
las lágrimas al ver el rostro de ese anciano
adolorido.
La ocasión también fue propicia
para exigirles a los políticos, tanto
afectos como opuestos al gobierno del presidente
Chávez, que no utilicen este caso como
arma arrojadiza.
"No queremos que utilicen esto como una
bandera política. Esto no es político.
Queremos que resuelvan este problema, porque
es un derecho de estudiantes (...) Queremos
que hagan un juicio público, para que
todos veamos que van a hacer justicia por
nuestros compañeros y por nosotros
mismos", pidió Marianela Valenzuela.
jalonso@eluniversal.com