Caracas.- Una delegación de 60 indígenas
de las etnias Wayuú, Barí y Yukpa, proveniente de
Machiques, estado Zulia, se reunió en la Plaza Bolívar
de Caracas para denunciar los presuntos constantes abusos
que sufren por parte de los ganaderos de la zona, quienes
comentan que han sembrado terror en estas comunidades con
el propósito de sacarlos de sus tierras.
Eusebio Vargas, perteneciente a la comunidad indígena
Yukpa de Koropo y coordinador de escuelas bolivarianas de
la zona, sostuvo que el propietario de la hacienda Campo Alegre,
Adelso Sánchez, presuntamente arremetió contra los
nativos de la localidad al quemarles sus casas y escuelas,
además de enviar sicarios para amenazar a los líderes
comunitarios de estos grupos étnicos, informó ABN.
Mediante un comunicado, estas comunidades propusieron al
presidente de la República, Hugo Chávez, adquirir
las primeras cinco haciendas, ubicadas y reconocidas por la
Comisión Regional de Demarcación del Hábitat
y Tierras de los pueblos y comunidades Indígenas como
tierras Yukpa.
Estas haciendas son Campo Alegre para las comunidades Koropo
y Yushubrire, Tizina para la población Chaktapa, Ceilán
y la Gran China para la comunidad Koruval y, Maracay para
la comunidad Shapta.
Además, pidieron a la ministra de Ambiente y de los
Recursos Naturales, Jacqueline Faría, que acepte la propuesta
de incluir a Ángela González y Enerda Fernández
en la referida comisión y que estas tierras sean delimitadas
como espacios para los indígenas.
También exigieron al presidente de la Corporación
para el Desarrollo Zuliano (Corpozulia), general Carlos Martínez
Mendoza, que renuncie por escrito ante el Ministerio de Energía
y Petróleo a todas las concesiones ubicadas en el sur
de la Sierra de Perijá, denominados Proyectos Tukuko-Aricuazá
y Río de Oro, y de inmediato todas esas tierras sean
otorgadas en títulos colectivos a las comunidades Yukpa
y Barí, a través de la Procuraduría General
de la República.
Al respecto, la coordinadora de Pueblos y Cultura Indígenas
de la Universidad Bolivariana de Venezuela, Gladys González,
mostró su desacuerdo con la explotación de carbón
en la Sierra de Perijá por parte de la empresa brasileña
Vale do Rio Doce, ya que esto ocasionaría un gran daño
ecológico a los ríos Socuy, Maché y Cachirí,
los cuales confluyen en la zona y surten de agua a las regiones
aledañas.
Del mismo modo, aseguró que ello obligaría a los
aborígenes a desplazarse de las tierras que por más
de quinientos años han ocupado.
"No podemos permitir que la Sierra de Perijá sea explotada,
no podemos permitir que en nombre del desarrollo acaben con
los pueblos indígenas", sostuvo González.