Como un "ensayo" dirigido a preparar un eventual atentado contra
el presidente Hugo Chávez calificó el fiscal general
de la República, Isaías Rodríguez, el acto terrorista
que el 18 de noviembre pasado segó la vida del fiscal Danilo
Anderson.
Tras asegurar que el objetivo de los autores del bombazo
ocurrido en Los Chaguaramos era "desestabilizar políticamente
al país", el máximo responsable del Ministerio Público
dijo: "El plan era asesinar al presidente de la República,
pero antes querían explorar como globos de ensayo a algunas
otras personas. Entre esas personas estaban el entonces presidente
del Tribunal Supremo (TSJ), Iván Rincón; el vicepresidente
José Vicente Rangel, el ministro de la Defensa, general
Jorge Luis García Carneiro, y yo".
Explicó que en una reunión celebrada en Panamá
en 2003, a la cual asistieron los hermanos Guevara, los
únicos detenidos por este caso, se acordó llevar
adelante el atentado, pero en otro encuentro realizado en
el Zulia, a principios de 2004, se decidió que el blanco
sería Anderson, pues "su seguridad era más vulnerable".
Respecto a quiénes son los autores intelectuales
del acto terrorista, el fiscal aseguró que tiene
ubicado a un grupo de venezolanos, que con el apoyo económico
de individualidades extranjeras, serían los planificadores
del bombazo del 18 de noviembre. No obstante, no quiso
precisar su identidad ni el número de involucrados.
"Estamos buscando las evidencias, pues en Venezuela
tenemos un sistema acusatorio, hay unos elementos de
convicción que se llevan al tribunal y esos elementos
deben ser lo suficientemente importantes para convencer
al tribunal de la versión que tiene el Ministerio
Público", se limitó a decir.
Rodríguez denunció que todos los testigos
que su despacho ha contactado fueron "condenados a
muerte por la organización delictiva que asesinó
a Anderson", por lo que los están protegiendo.
Pese a que aseguró que el objetivo del atentado
era el jefe del Estado, aseguró que ninguno
de los supuestos planificadores o ejecutores de
la acción habría estado jamás cerca
del presidente Chávez o de su entorno.
Por último, descartó que haya funcionarios
policiales activos implicados en la muerte del
fiscal y afirmó que esta versión lo
que busca es enturbiar las investigaciones.
_jalonso@eluniversal.com