Núremberg.- ¿Revancha o aperitivo? Con aroma
de final adelantada, el duelo de semifinales de hoy entre Brasil
y Alemania en la Copa Confederaciones, se debate entre dos alternativas:
una reedición de la final que ambos disputaron en Corea-Japón
2002 y, al mismo tiempo, un anticipo de lujo con vistas al Mundial
del próximo año.
El partido, en el Frankenstadion de Núremberg, encuentra
a dos equipos en polos opuestos y el victorioso decidirá
el título con el triunfador entre Argentina y México,
que se enfrentarán mañana.
Tras una contundente victoria de 3-0 ante Grecia en su
debut, el lustre de los brasileños se ha diluido, clasificando
a semifinales a duras penas. Los pentacampeones del mundo
perdieron 1-0 frente a México y empataron 2-2 con Japón.
Su técnico, Carlos Alberto Parreira, dice que el
equipo está exhausto, ya que el grueso del plantel
arrastra prolongadas temporadas en Europa, compromisos
por las eliminatorias mundialistas y ahora la Copa Confederaciones.
Alemania es la otra cara de la moneda: respira confianza
tras alzarse con su grupo de primera ronda, gusta por
su fútbol ofensivo y la apuesta del entrenador
Juergen Klinsmann de darle cabida a nuevos valores,
surte efecto.
Klinsmann no cree en el cansancio brasileño.
"No están cansados. Fueron muy criticados por
la derrota ante México y ahora están más
motivados que nunca", afirmó. "Van a estar bien
despiertos".
Al ser el anfitrión del próximo Mundial,
Alemania se clasificó automáticamente,
lo cual lo ha limitado a disputar sólo amistosos.
Por ello, la Confederación es el único
termómetro serio que tiene de aquí al
Mundial para examinarse.
Por lo visto hasta ahora, el equipo de Klinsmann
luce más potente al que sucumbió 2-0
en la final del Mundial 2002, cuando Brasil
conquistó su quinto título con goles
de Ronaldo.
En aquel partido, en Yokohama, Alemania echó
de menos a Michael Ballack, el astro del Bayern
Munich, su capitán y jugador más
desequilibrante. El técnico germano hizo
descansar a Ballack en el empate 2-2 con Argentina
en el cierre de la primera etapa y ahora sí
estará presente.
Sin embargo, pese a sus problemas, nadie
descarta a Brasil. "Tenemos que jugar como
sabe jugar Brasil", afirmó Parreira.
Para ello, alineará a su cuarteto ofensivo:
Ronaldinho, Kaká, Robinho y Adriano.