Sydney. "El presidente de Colombia, Alvaro Uribe Vélez,
es un político pirómano que prendió fuego al
infierno latinoamericano como un demonio perverso cerebro del
mal, obedeciendo órdenes del Pentágono", comentó
Neuillys Petit, cabeza visible de la misión diplomática
de Venezuela en Australia.
"En su endemoniada obsesión por derrocar a nuestro comandante
Hugo Chávez", dijo la funcionaria venezolana, "el presidente
paramilitar está conspirando con los gusanos traidores
contra los ideales revolucionarios de los bolivarianos", publicó
Anncol.
La representante Neuillys Petit, que no es diplomática
de carrera sino personal técnico administrativo de
la Embajada de Venezuela en la capital australiana, compartió
tribuna con la cónsul de Cuba Nélida Hernández,
en un acto político organizado por los círculos
bolivarianos de Sydney.
La venezolana aseguró en el referido encuentro que
"ni con los paramilitares colombianos, ni con misiles
ni traidores a su patria bolivariana, atajarán los
cambios políticos, económicos y sociales, que
caminan a pasos gigantes favor de las clases sociales
paupérrimas" en el país.
Dijo también que "los gringos de tiempo atrás
han saqueado la riqueza de Venezuela, pisoteando la
soberanía nacional, con el apoyo de traidores que
reciben las migajas de los pulpos transnacionales norteamericanas
de su opulenta mesa".
En su virulento ataque contra el presidente colombiano
por su injerencia en la política de sus vecinos,
dijo la funcionaria que era "irresponsable, premeditado
y sanguinario".
Enfatizó que de ser perpetrado el magnicidio
contra el comandante Hugo Chávez, "el líder
paramilitar colombiano Alvaro Uribe Véles tendrá
que responder a nuestro pueblo enardecido por su
complicidad en los planes siniestros de la agencia
Central de Inteligencia (CIA)".
La representante del gobierno revolucionario
de Cuba señaló que su pueblo es solidario
con el proceso del movimiento bolivariano de Venezuela,
y haciendo alusión al comandante Fidel Castro
expuso que los cubanos han sido declarados en
alerta a una posible invasión a Venezuela
y Cuba, respectivamente.
En estilo pausado pero enérgico, el cónsul
cubano manifestó que cada borde limítrofe
de frontera de Colombia, Venezuela, Ecuador,
Perú o Bolivia será una trinchera
de los pueblos para defender su soberanía
nacional en caso de una agresión norteamericana.
El acto solidario organizado por el "Clan
Vega" internacionalista, comprometido con
la causa tercermundista, se llevó a cabo
en una de las sedes de la unión sindical.