MARIA LILIBETH DA CORTE
MONICA CASTRO
EL UNIVERSAL
Maracaibo.-"En la Fuerza Armada Nacional se acabaron
los pendejos y los militares que se dejaban embaucar por los
políticos de la Cuarta República", afirmó el
vicepresidente José Vicente Rangel, al ser consultado sobre
la situación de la FAN, a partir de los presuntos enfrentamientos
entre la Guardia Nacional y el Ejército en el Estado Bolívar.
Al asegurar que en la FAN reina la normalidad y la armonía,
el Vicepresidente insistió, según nota de prensa
de su despacho, que en la institución castrense "se acabaron
los militares que se dejaban engañar por políticos
y que perdieron su carrera en las aventuras de abril de 2002,
de la plaza de Altamira y el paro petrolero, y ahora deambulan
como fantasmas".
Rangel declaró luego de inaugurar la nueva sede de
la aduana subalterna de Paraguachón (Estado Zulia),
acompañado de los ministros de la Defensa y Educación,
Jorge Luis García Carneiro y Aristóbulo Istúriz,
respectivamente.
Por su parte, García Carneiro aseguró que manejan
"pruebas contundentes" sobre la posibilidad de un magnicidio,
por lo que le han recomendado al jefe de Estado no exponerse
"tanto al público (...) se tomarán medidas más
drásticas en cuanto a la seguridad se refiere, porque
para nosotros es fundamental la seguridad física
del mandatario nacional".
Según la web de la emisora Unión Radio, al
referirse a las informaciones sobre enfrentamiento entre
la GN y el Ejército, el titular castrense acusó
a los medios de comunicación de recibir órdenes
para dividir a la FAN.
"Oposición desesperada"
Para el vicepresidente José Vicente Rangel, "la desesperación"
de sectores de la oposición por la "inminente
derrota" que sufrirán en las elecciones municipales
del 7 de agosto los ha llevado a considerar el plan
del magnicidio.
"Cada día nosotros desconfiamos más.
Yo me refiero a la irracional actitud de grupos
externos e internos que consideran que la única
manera de resolver el problema en Venezuela es
matando al presidente de la República", puntualizó.
Insistió que los planes de magnicidio
son "producto de la desesperación que impera
en esos sectores (de oposición) que saben
que perdieron la calle, los cuarteles, el apoyo
de los sectores empresariales y tampoco tienen
respaldo en los procesos electorales". También
vaticinó la derrota de "algunas organizaciones
políticas" para los comicios legislativos
de diciembre próximo "y por supuesto las
presidenciales de 2006".