TULIO CASAL PATIÑO
EL UNIVERSAL
Entre los planes inmediatos de Andrés Galarraga, una
vez ratificado su retiro como jugador, no está el de prepararse
para una eventual carrera como manager ni como directivo de
algún equipo; entre sus próximas metas está la
creación en el país de una escuela infantil para la
enseñanza del beisbol y del inglés.
"Estoy aquí para hablar del futuro en positivo, de los
planes que tengo de fundar una escuela de beisbol que impulse
a los talentos venezolanos a hacer uso de sus mejores herramientas
cuando lleguen al beisbol de mayor nivel y a devolverle al
país un poquito de ese cariño inmenso que me ha
dado con lo mejor que se hacer, motivar a los más jóvenes
y enseñarles a jugar beisbol", señaló Galarraga,
quien reiteró no tener el carácter fuerte que se
necesita para ser manager y manejar un equipo con 50 peloteros.
El corpulento ex jugador dijo que cuando llegó a los
Estados Unidos sufrió mucho con el lenguaje. "Fue bastante
incómodo no manejar el inglés, pero tuve la suerte
de superar eso, por eso quiero que los niños se vayan
preparando en el idioma", explicó el Gato, quien siempre
había manifestado sus intenciones de dedicarse a los
más pequeños, una vez que colgara el guante y
la pelota.
Precisó que la familia Cohen, propietarios de los
Centros Sambil de Venezuela, lo están ayudando a
adquirir unos terrenos en los Valles del Tuy para edificar
allí su futura escuela en la que espera mantener
el nexo con los terrenos de juego.
Durante su carrera profesional, Galarraga accedió
a visitar centros hospitalarios y escuelas especializadas
en la atención de niños con problemas de salud
para llevar mensajes de aliento. Ahora espera mantener
esos contactos y fortalecerlos, quizás con más
tiempo disponible.
Para Andrés es importante seguir la senda de
Alfonso "Chico´ Carrasquel, "trabajando con fundaciones
vinculadas al desarrollo del beisbol venezolano´.
Como un abre boca de la ayuda que planea brindar
Galarraga al beisbol infantil, un grupo de niños
de la Corporación Criollitos de Venezuela recibió
ayer implementos deportivos de manos del Gato, quien
escuchó emocionado la canción de Venezuela
junto a los pequeños.